El famoso lagarto de la Malena

El famoso lagarto de la MalenaJunta de Andalucía

El monstruo de Jaén que lleva siglos aterrorizando a generaciones

La leyenda del Lagarto de la Malena ha sobrevivido al paso del tiempo hasta convertirse en uno de los grandes símbolos de Jaén, una historia que sigue viva siglos después de su nacimiento

Cada ciudad tiene sus historias. Algunas hablan de reyes, otras de batallas o de personajes ilustres. Jaén, sin embargo, conserva desde hace siglos una leyenda protagonizada por una criatura monstruosa que, según la tradición popular, sembró el miedo entre los vecinos y terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de la ciudad.

Se trata del Lagarto de la Malena, una figura legendaria cuya historia ha pasado de generación en generación hasta formar parte de la identidad colectiva de los jienenses. Aunque nadie puede demostrar que existiera realmente, pocos mitos han logrado permanecer tan presentes en la vida cotidiana de una ciudad como este singular monstruo.

El monstruo que sembró el miedo

La leyenda sitúa los hechos en torno al antiguo raudal de la Magdalena, uno de los lugares con más historia de la capital jienense. Según el relato popular, una enorme criatura habitaba en una cueva cercana y atacaba a quienes acudían a recoger agua o transitaban por la zona.

El miedo comenzó a extenderse entre los vecinos, que evitaban acercarse a aquel lugar por temor a convertirse en una nueva víctima del animal. La historia fue creciendo con el paso del tiempo hasta convertir al lagarto en una auténtica amenaza para toda la ciudad.

Existen varias versiones sobre cómo terminó la historia, aunque la más conocida tiene como protagonista a un preso condenado a muerte. A cambio de recuperar la libertad, aceptó enfrentarse a la criatura. Para derrotarla, ideó un ingenioso plan basado en la glotonería del animal.

La tradición cuenta que el lagarto acabó devorando una trampa cargada de pólvora y terminó explotando. De aquella historia surgió incluso una expresión popular que todavía hoy se escucha en Jaén: «reventar como el lagarto de la Malena».

Más allá de la veracidad del relato, lo cierto es que la leyenda se convirtió rápidamente en una de las narraciones más populares del antiguo Reino de Jaén.

De leyenda popular a símbolo

Lo que distingue al Lagarto de la Malena de otras muchas leyendas españolas es su extraordinaria capacidad para mantenerse vigente.

La criatura no quedó relegada a los libros de historia ni a los relatos de los mayores. Con el paso de los siglos, pasó a formar parte del paisaje urbano y cultural de la ciudad. Su imagen aparece en esculturas, murales, establecimientos comerciales, publicaciones y actividades culturales organizadas por distintas instituciones.

La historia también ha dado nombre a eventos, premios y competiciones deportivas, convirtiéndose en una referencia reconocible para varias generaciones de jienenses.

Su importancia cultural quedó reflejada cuando fue reconocido entre los principales tesoros del patrimonio inmaterial español, un reconocimiento que confirmó la relevancia de una tradición oral que ha logrado sobrevivir a los profundos cambios experimentados por la sociedad durante los últimos siglos.

Pocas leyendas pueden presumir de haber trascendido tanto el ámbito del folclore para integrarse plenamente en la identidad de una ciudad.

Un mito que sigue vivo siglos después

Cada año, vecinos y visitantes recorren el barrio de la Magdalena para conocer el escenario donde nació la leyenda. La fuente, la iglesia y las calles del entorno siguen alimentando la imaginación de quienes escuchan por primera vez la historia del famoso lagarto.

El interés por el relato no ha disminuido con el paso del tiempo. Al contrario. Investigadores, escritores y divulgadores han analizado durante décadas el origen de una leyenda que algunos relacionan con antiguos mitos mediterráneos sobre dragones y serpientes gigantes, presentes en numerosas culturas europeas.

Sea cual sea su origen real, el Lagarto de la Malena ha conseguido algo al alcance de muy pocas historias populares: sobrevivir durante siglos sin perder su capacidad para fascinar.

Porque en Jaén, mucho más que una simple leyenda, el lagarto forma parte de la memoria colectiva de toda una ciudad. Y mientras continúe transmitiéndose de generación en generación, seguirá ocupando un lugar privilegiado entre los grandes símbolos de Andalucía.

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