La UPO reconoce que la situación de "profunda inestabilidad financiera" que afecta a las universidades públicas "hace difícil que se pueden poder acometer ls reformas de manera integral e inmediata"

La UPO reconoce que la situación de «profunda inestabilidad financiera» que afecta a las universidades públicas «hace difícil que se pueden poder acometer ls reformas de manera integral e inmediata»Europa Press

La propietaria es la Universidad Pablo de Olavide

Cierran la residencia universitaria que daba vida al humilde Polígono Sur de Sevilla: «Nos echan sin aviso»

Unos 150 estudiantes y trabajadores, afectados por la decisión de la UPO, que necesita acometer reformas urgentes «por problemas estructurales» del edificio

El Complejo Universitario Flora Tristán es algo más que una residencia universitaria. Ubicado en el Polígono Sur, un barrio periférico y humilde de Sevilla, en el cual se encuentra la zona de las Tres Mil Viviendas, se trata de un proyecto social de la Universidad Pablo de Olavide.

Su puesta en marcha respondía al objetivo de ofrecer un servicio de alojamiento a la comunidad universitaria de la ciudad «a precios competitivos» que además posibilitara a los estudiantes «vivir en el barrio, integrarse en su vida y colaborar con sus vecinos y entidades». Ahora, encara un cierre temporal «por problemas estructurales» que necesitan de reformas en el edificio.

La decisión llega en plena época de exámenes y dejará, previsiblemente, a unos 150 universitarios afectados, así como a los diez trabajadores del centro. Los estudiantes piden explicaciones a la Pablo de Olavide para saber qué va a pasar el curso que viene: «Muchos de nosotros llevamos cinco años viviendo y, sin previo aviso, nos echan, sin darnos una alternativa que nos permita seguir en el barrio», lamentaba Amanda Garrido. «Más allá de una residencia, esto era un hogar para nosotros».

Inestabilidad financiera

La solución no parece sencilla. La UPO, propietaria del complejo residencial, ha indicado que estudia cómo llevar a cabo obras de acondicionamiento en este edificio ante los «problemas estructurales» detectados en un informe técnico, si bien la situación de «profunda inestabilidad financiera» que afecta a las universidades públicas andaluzas en general, y a la UPO en particular, «hace difícil que se puedan acometer de manera integral e inmediata».

Ante este escenario, la Pablo de Olavide ha pedido la colaboración de entidades sin ánimo de lucro con recursos que permitan «soluciones inmediatas». Asimismo, ha indicado que pretende, aunque sin detallar cómo, que las actuaciones que se acometan en la residencia posibiliten el mantenimiento del servicio de alojamiento y, por ende, continúe el funcionamiento del complejo universitario.

El portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ha calificado como «un ataque a la universidad pública y a los barrios obreros» el cierre de la residencia. El partido ha señalado a la Junta de Andalucía por la financiación de las universidades públicas y ha pedido que se posicione en el Parlamento al respecto.

«Tienen que aclarar, si hay que hacer una obra, qué va a pasar durante la obra, porque no se les puede dejar en la calle, ni a los trabajadores, ni a los proyectos sociales, ni a los estudiantes», ha afirmado este martes ante los medios.

«Cualquiera que ha conocido la comunidad universitaria de Sevilla sabe lo importante que es el proyecto de la Flora Tristán. Hay cosas que no son rentables económicamente, pero son rentables socialmente, son rentables para la gente trabajadora y son rentables para un barrio obrero, por tanto hay que defenderlo con uñas y dientes», ha aseverado García.

Colaboración de otras entidades

El rector de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) de Sevilla, Francisco Oliva, ha garantizado la continuidad de la residencia, pese a los problemas que han abocado a su cierre temporal. «Tendremos una residencia universitaria muchísimo mejor que la que existe ahora; no solamente eso, sino que tendremos más proyectos sociales que nunca».

Sin embargo, la institución exhibe un informe donde se identifica un total de 39 incidencias, varias de ellas calificadas como «graves o críticas», que requieren «atención prioritaria». La universidad sevillana también remarca que «desde hace meses» busca la colaboración activa de entidades sin ánimo de lucro «con un fuerte compromiso social» capaces de integrarse en este proyecto «aportando recursos que permitan soluciones inmediatas».

En respuesta a las críticas, Oliva ha querido ser tajante al respecto: «Lo digo clarísimamente, la UPO va a estar como mínimo otros 20 o 30 años con una residencia abierta y con un proyecto social en el barrio», ha expuesto en la SER.

Por su parte, desde la Plataforma Nosotros También Somos Sevilla y la Coordinadora de Educación del Polígono Sur han pedido al Ayuntamiento, Junta de Andalucía y Universidad «sentarse y buscar soluciones reales y efectivas a los problemas» en el barrio, como se pone de manifiesto con este cierre de la residencia. «Nos duele comprobar, una vez más, que el Polígono Sur solo les sirve para esconder la pobreza y la exclusión de Sevilla».

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