Juanma Moreno, durante su discurso de investidura como presidente de la Junta de Andalucía
Debate de investidura Las líneas rojas que Juanma Moreno ha marcado a Vox: 'vía andaluza', políticas LGTBI y violencia de género
Las diferencias entre el PP y Vox, si bien no son insalvables, no permiten aún hablar de acuerdo, por lo que los de Abascal negarán su apoyo al presidente andaluz en la primera votación
El candidato Juanma Moreno (PP) se ha subido este lunes a la tribuna de oradores del Parlamento de Andalucía para pronunciar un discurso de investidura que ha puesto de manifiesto que el acuerdo que lo puede hacer presidente de la Junta por tercera vez no está ni mucho menos cerrado. De hecho, el grupo de Vox le negará su apoyo en la primera votación, prevista para este martes por la tarde.
Las diferencias entre el PP y Vox, si bien no son insalvables, no permiten aún hablar de acuerdo. El partido de Santiago Abascal ha dejado claro que la 'prioridad nacional' es un principio irrenunciable, por encima incluso de su entrada en el Gobierno. En el caso de los populares, Juanma Moreno ha aprovechado su discurso de investidura para hacer públicas sus líneas rojas dentro de unas negociaciones marcadas por la discreción.
El primer límite de negociación que Moreno le ha puesto a Vox versa sobre la «moderación» sobre la que ha construido su imagen. «Mi carácter y mis valores son sólidos y no cambiarán por coyunturas políticas», ha afirmado el presidente en funciones, que ha avisado a los de Abascal de que no renunciará a su 'vía andaluza', que «significa buscar el diálogo y el acuerdo como herramienta más útil para resolver los problemas».
La segunda línea roja del candidato popular a Vox tiene que ver con los derechos de las personas LGTBI, protegidos por leyes integrales que aseguran la igualdad real y efectiva en todos los ámbitos de la sociedad. «Andalucía respeta la diversidad y no puede caber ninguna desigualdad ni discriminación en nuestra tierra», ha manifestado Moreno.
Se da la circunstancia de que el portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla, Gonzalo García de Polavieja, ha anunciado este mismo lunes que su grupo pedirá explicaciones al Gobierno de la ciudad por el «malabarismo presupuestario» que ha permitido financiar «un mes de actividades del colectivo homosexual que han concluido con cuatro días de fiesta y desmadre».
Los de Santiago Abascal quieren «acabar con la financiación pública de los colectivos LGTBI, absolutamente ideologizados, pues los recursos del Ayuntamiento se deben destinar a servicios esenciales como la limpieza, la seguridad, la movilidad o la ayuda a las familias y colectivos desfavorecidos». Durante su discurso de investidura, Juanma Moreno ha expresado públicamente su apoyo a estas organizaciones.
La prevención de la violencia de género y la atención a las víctimas y sus hijos constituyen la tercera línea roja de Moreno en sus negociaciones con Vox. El presidente en funciones es partidario de mantener y reforzar las políticas que actualmente se aplican en esta materia. Los de Abascal, por su parte, han dejado últimamente en un segundo plano la batalla conceptual sobre esta problemática y ponen el acento en la nacionalidad de los agresores, en consonancia con su discurso migratorio.
Juanma Moreno también ha alabado el discurso del papa León XIV en el Congreso, donde hizo un alegato a favor de la acogida de inmigrantes; pero no ha hablado de inmigración ni ha presumido de la política de acogida que ha defendido en otras intervenciones parlamentarias y, singularmente, en algunos cara a cara con el portavoz de Vox, Manuel Gavira, quien le ha reprochado en multitud de ocasiones su «corazón así de ancho» con los menas.
La 'prioridad nacional' es el principal tema que ha obviado Moreno en su discurso de investidura, bajo la aparente premisa de no hablar de lo que aún no se ha acordado o de lo que puede chocar con su imagen moderada. Sin embargo, el encaje legal de este concepto y su aplicación representan una de las claves de las negociaciones, como ya ocurrió en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde el PP lo acabó asumiendo.
Guiños a Vox
También, ojo, ha habido guiños a Vox, como la promesa de nuevas bajadas de impuestos, una alusión a la desregulación o, directamente, el hecho de que Moreno haya hecho suyo el discurso del partido de Abascal sobre el campo y, concretamente, sobre el pacto de libre comercio firmado entre la Unión Europea y el Mercosur, uno de los caballos de batalla del partido de Abascal.
«La defensa de los agricultores frente a terceros es un principio irrenunciable. Seremos firmes contra la competencia desleal y exigiremos los mismos estándares sanitarios a los productos extracomunitarios. Rechazaremos todo acuerdo comercial que dañen a nuestros productores», ha afirmado Moreno al respecto, pese a que el PP, su partido, ha impulsado y apoya dicho pacto en Europa.
En general, Juanma Moreno ha apelado a la «generosidad» de Vox «para facilitar que Andalucía avance». «Si nos enrocamos en lo que nos aleja, el acuerdo se alejará. Si avanzamos sobre aquello en lo que coincidimos, el acuerdo estará más cerca», ha advertido. Sin embargo, los de Santiago Abascal no se lo pondrán fácil. Por lo pronto, mientras avanzan en las negociaciones, este martes votarán no a su investidura.