El cadáver de Antonio Campos, de 54 años, fue encontrado dentro del maletero de su coche en un polígono de El Ejido
Almería
Piden 22 años para el marroquí acusado de asesinar al historiador Antonio Campos y ocultar su cadáver
La Fiscalía solicita 18 años de prisión por asesinato con alevosía y otros cuatro por el robo del vehículo de la víctima, un crimen que conmocionó al Poniente almeriense
La Fiscalía de Almería ha solicitado un total de 22 años de prisión para el ciudadano marroquí acusado de asesinar a Antonio Campos, el historiador y funcionario del Ayuntamiento de El Ejido cuyo cadáver apareció maniatado en el maletero de su vehículo en septiembre de 2025. El caso, que causó una profunda conmoción en toda la provincia, será juzgado por un tribunal del jurado.
El Ministerio Público considera que los hechos constituyen un delito de asesinato con alevosía, por el que reclama 18 años de cárcel, y otro de robo de uso de vehículo con violencia, por el que solicita otros cuatro años. Además, interesa que el acusado indemnice con 350.000 euros a la madre y a los dos hermanos de la víctima por los daños morales ocasionados.
Un crimen que conmocionó a Almería
Antonio Campos tenía 54 años y era una persona muy conocida tanto en Berja, su localidad natal, como en El Ejido, donde trabajaba como funcionario municipal. Su labor como historiador, investigador del patrimonio local, conferenciante y colaborador de distintas publicaciones especializadas lo había convertido en una figura muy apreciada dentro de los ámbitos culturales y cofrades del Poniente almeriense.
Su desaparición provocó una intensa búsqueda después de que sus familiares denunciaran que no habían vuelto a tener noticias de él. Finalmente, la Guardia Civil localizó su vehículo en la barriada de San Agustín y encontró el cuerpo sin vida en el maletero, atado de pies y manos y con evidentes signos de violencia, un hallazgo que conmocionó a toda la provincia.
Se sostiene que actuó por sorpresa
Según el escrito de acusación de la Fiscalía, Antonio Campos había quedado con el acusado la noche del 27 de septiembre de 2025 en El Ejido. Ambos se desplazaron hasta un camino situado entre invernaderos, en el paraje de Punta Entinas-Sabinar, donde presuntamente se produjo el ataque.
El fiscal sostiene que el procesado golpeó repetidamente a la víctima en la cabeza con un bloque de hormigón de grandes dimensiones hasta causarle la muerte. La autopsia concluyó que las lesiones craneales eran incompatibles con la vida y no halló indicios de forcejeo, un extremo que, para la acusación, demuestra que el ataque fue completamente sorpresivo y dejó a la víctima sin posibilidad de defenderse.
Después del crimen, el acusado habría atado el cuerpo con plástico de invernadero, lo introdujo en el maletero del vehículo y condujo durante horas por distintos puntos de El Ejido antes de abandonar el coche, donde el cadáver sería localizado al día siguiente gracias al trabajo de los investigadores y al análisis de cámaras de seguridad y de la geolocalización de los teléfonos móviles.
La familia negó cualquier relación
Uno de los aspectos que más llamó la atención durante la investigación fue que el entorno de Antonio Campos aseguró desde el primer momento que el detenido no mantenía ningún vínculo personal con la víctima, lo que alimentó el desconcierto sobre el posible móvil del crimen. El propio acusado reconoció inicialmente su participación en los hechos tras ser arrestado, aunque posteriormente se acogió a su derecho a no declarar ante el juez.
La Fiscalía también solicita que el acusado no pueda acceder al tercer grado hasta haber cumplido al menos la mitad de la condena y pide que, cuando la legislación lo permita, la pena de prisión pueda sustituirse por la expulsión del territorio nacional durante diez años una vez alcance el tercer grado o la libertad condicional.