Alcazaba de Almería (Andalucía)

Vistas de la Alcazaba y la ciudad de AlmeríaGetty Images/iStockphoto

Almería se ha desplazado más de medio metro en apenas 25 años

Dos investigaciones revelan que la provincia avanza unos 2,5 centímetros al año hacia el noreste, un movimiento imperceptible que ayuda a comprender mejor el riesgo sísmico del sureste español

Almería no está exactamente donde estaba hace 25 años. Aunque resulte imposible apreciarlo a simple vista, la provincia se desplaza de forma constante sobre la superficie terrestre. Según adelantó Diario de Almería, dos investigaciones científicas han confirmado que el territorio almeriense ha avanzado ya unos 61 centímetros hacia el noreste, un movimiento natural que también permitirá conocer mejor el comportamiento sísmico del sureste peninsular.

Los estudios, elaborados por investigadores de distintas universidades e instituciones españolas, reconstruyen casi tres décadas de observaciones mediante estaciones geodésicas de alta precisión, capaces de detectar desplazamientos de apenas unos milímetros.

Un viaje de más de medio metro

Los científicos han comprobado que la estación geodésica de referencia situada en Almería se desplaza alrededor de 2,5 centímetros al año. Aunque esa velocidad resulta imperceptible para cualquier persona, el paso del tiempo ha permitido acumular un desplazamiento superior a los 60 centímetros desde finales de la década de los noventa.

Las mediciones forman parte de una de las series geodésicas más completas realizadas en España y muestran que este fenómeno no afecta únicamente a Almería, sino que responde al movimiento natural de la placa euroasiática sobre la que se asienta gran parte de la Península Ibérica.

Comprender los terremotos

Más allá de la curiosidad que despierta saber que una provincia cambia lentamente de posición, los investigadores destacan la importancia de estos datos para estudiar el comportamiento de las fallas activas del sureste español.

La interacción entre las placas Euroasiática y Nubia convierte esta zona en una de las de mayor actividad sísmica del país. Analizar pequeñas deformaciones del terreno permite mejorar los modelos de riesgo y conocer con mayor precisión cómo se acumulan las tensiones bajo la superficie.

Los expertos recuerdan, no obstante, que estos trabajos no permiten predecir cuándo se producirá un terremoto, aunque sí aportan información valiosa para perfeccionar los mapas de peligrosidad sísmica.

Casi tres décadas de observaciones

Las conclusiones se apoyan en cerca de 25 años de mediciones continuadas realizadas mediante tecnología GNSS, mucho más precisa que un sistema GPS convencional. En las investigaciones han participado especialistas de las universidades de Barcelona, Alicante y Jaén, junto al Real Instituto y Observatorio de la Armada y otras instituciones científicas.

Los autores consideran que disponer de un registro tan prolongado supone un importante avance para comprender la deformación activa del sureste peninsular y mejorar el conocimiento sobre la evolución geológica de una de las regiones más dinámicas de España.

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