La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, estuvo en el acto de demolición de la verja de Gibraltar

La secretaria general del PSOE andaluz, María Jesús Montero, estuvo en el acto de demolición de la verja de GibraltarPSOE de Andalucía

'Acto de demolición'

Sánchez da honores a Montero y le da pie para hacer suyo el derribo de la verja de Gibraltar

La líder del PSOE andaluz reivindica su papel en el acuerdo sobre el Peñón, en el que ella participó como ministra de Hacienda

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, protagonizó este miércoles el acto de demolición de la verja de Gibraltar con motivo de la entrada en vigor del tratado que regula la relación del Peñón con España y el resto de los Veintisiete. No obstante, la presencia de la secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, tampoco pasó desapercibida, pues tomó asiento entre las autoridades presentes.

La líder socialista fue incluida también en los saludos protocolarios del presidente del Gobierno a las autoridades presentes, entre ellas el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, y el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo. Sánchez la mencionó expresamente porque «fue vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda en un momento en el que teníamos que culminar algunas cuestiones vinculadas con la Hacienda Pública del Gobierno de España».

Estas palabras dieron pie a María Jesús Montero para, en una posterior declaración ante los medios de comunicación, hacer suyo también el derribo de la Verja. La líder del PSOE andaluz reivindicó su papel en el acuerdo de Gibraltar, fruto de «un trabajo colectivo» en el que ella participó como ministra de Hacienda, «cuando se superó uno de los escollos más importantes del acuerdo, que era una homogeneización de la fiscalidad entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar».

«Esto era importante porque podía producir un elemento perjudicial para los empresarios de esta parte de la zona, así que logramos ese acuerdo con mucho esfuerzo, probablemente de las partes que más diálogo ha tenido que suponer, y como eso, las prestaciones y el resto de las ventajas que tendrá para los trabajadores», añadía Montero en declaraciones junto a la verja de Gibraltar (o lo que queda de ella).

A unos 200 kilómetros de allí, en la sede del Parlamento de Andalucía, la número dos del PSOE andaluz, María Márquez, criticaba la ausencia del presidente de la Junta, Juanma Moreno, en el acto de derribo de la Verja y que ni siquiera hubiera publicado un tuit para celebrarlo. «Entiendo que Moreno Bonilla no tiene nada que celebrar porque es un logro del Gobierno de España, de Pedro Sánchez y María Jesús Montero en Andalucía», decía.

Moreno publicaba posteriormente ese mensaje en 'X' (antiguo Twitter), donde afirma que «la eliminación de la Verja es una buena noticia para el Campo de Gibraltar», pero añade que, «para que no sea una oportunidad perdida, es fundamental avanzar en una igualdad fiscal real y efectiva. Hay que suprimir las barreras físicas, pero también las barreras invisibles que frenan el desarrollo de la comarca». «Desde Andalucía, siempre estaremos con el diálogo, el consenso y la convivencia», concluye.

«El último muro de Europa continental»

El acto en sí consistió en la imagen de dos grúas de Tragsa –la empresa estatal de obras y servicios– descolgando y retirando las dos puertas de hierro que han marcado históricamente la frontera física entre La Línea y el Peñón. La libre circulación de personas y mercancías era ya una realidad desde las 0:00 horas. Se trataba, pues, de un momento simbólico que antecedía a la declaración institucional de Sánchez.

El presidente del Gobierno vendió el derribo de la Verja –levantada en 1909– como el cierre de «una herida de tres siglos», remontándose incluso al Tratado de Utrecht (1713), por el cual España cedió Gibraltar a la Corona británica, pero sin incluir el istmo en el que se ubica actualmente el aeropuerto del Peñón, donde se encuentran ahora los controles fronterizos. «Efectivamente, cae el último muro de Europa continental y abrimos una era de prosperidad compartida», subrayó Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto de demolición de la Verja en la Línea de la Concepción

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto de demolición de la Verja en la Línea de la ConcepciónMoncloa

En cambio, el dirigente socialista pasó de puntillas por la reivindicación histórica de España sobre la soberanía del Peñón, cuestión que se dejó a un lado en las negociaciones en pro de la movilidad. «Dialogamos sin renunciar a nuestros principios, como la posición de España en la cuestión de Gibraltar, siempre alineada con el interés nacional y, por supuesto, con el pleno respeto al Derecho Internacional», afirmó Pedro Sánchez.

El derribo de la Verja es la consecuencia visible del tratado de Gibraltar, firmado el martes entre los líderes negociadores de la Unión Europea y el Reino Unido. Trae consigo la libre circulación de personas y mercancías entre La Línea y el Peñón. Esto, de primeras, supone un alivio para unos 15.500 trabajadores transfronterizos, entre ellos más de 11.000 campogibraltareños, quienes cruzan diariamente por este punto y han aguantado colas interminables para ir de un lado a otro.

No obstante, queda por ver qué efectos tendrá su aplicación en el precio de la vivienda, las nóminas, las pensiones de los trabajadores transfronterizos o los impuestos, entre otros asuntos. Por lo pronto, María Jesús Montero ya ha hecho suyo este derribo. «Estamos de enhorabuena», ha dicho.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas