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Didier Deschamps

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Las raíces españolas de Deschamps, seleccionador de Francia: «Estoy orgulloso de ser vasco»

«Viví allí hasta los 15 años y toda mi familia está allí», reconoció ante la prensa

«Nos han considerado favoritos antes del mundial, pero la favorita es España». Así de claro lo tiene Didier Deschamps, seleccionador de la selección francesa. «Conocemos bien a España; es el actual campeón de Europa. Jugamos el verano pasado contra ellos la semifinal de la Nations League también», explicó en una rueda de prensa a tan solo horas de producirse el encuentro que le enfrenta a nuestro país.

Es lógico pensar que Deschamps preferiría jugar la semifinal con cualquier otro país, no solo por la solvencia que ha demostrado el equipo de Luis de la Fuente, sino por el vínculo que le une a España. Tras su apariencia dura e impertérrita se esconde un hombre que se crió al norte de la península, concretamente en el País Vasco.

Antes de convertirse en el entrenador más laureado de la historia de Les Bleus, Didier Deschamps era un chico del País Vasco. Nacido en Bayona en 1968, creció en una familia humilde donde el deporte pronto se convirtió en una obsesión.

Su madre trabajaba como dependienta de 7 de la mañana a 7 de la tarde, y su padre era pintor en el aeródromo de Biarritz. «Trabajaba los fines de semana para ganar un dinero extra. No nos faltaba de nada, pero tampoco teníamos lujos». Sus padres le inculcaron los valores de la vida y la familia. En el colegio, Deschamps destacaba en matemáticas y física. «Tenía cierta aptitud para ello, pero tuve que dejarlo por una incompatibilidad con el fútbol».

Nacido en una tierra de rugby, se unió a un club de fútbol a los 12 años. De hecho, su padre, además de pintor, era jugador profesional del Aviron Bayonnais. «Fue algo natural. Jugaba al rugby, me gustaba, pero me sentía más cómodo con el fútbol, y mis amigos también jugaban al fútbol». Rechazó ir a Anglet y prefirió Bayona. «Le dije a mi padre que de allí nunca había salido ningún jugador». «El fútbol no era un trabajo; si vas a sacarte una licencia e ir a un club, mejor ir a un equipo que no sea humillado todos los fines de semana», bromea.

Bayona, centro histórico

Panorámica de Bayona con el río AdurGTRES

Deschamps desarrolló rápidamente un profundo odio a la derrota. «Lo importante no es jugar, sino ganar. Jugar por jugar no me interesa. Disfruto de la victoria. Cuando perdía, me ponía fatal. Fruncía el ceño, hacía berrinches, era insoportable. Y mi hijo es igual que yo», explica.

Aunque ahora reside entre Bretaña y Cap-d'Ail, Didier Deschamps regresa a su región natal siempre que puede. De hecho, parte de su familia aún vive allí, y el seleccionador nacional nunca ha ocultado la importancia que tiene para él esta conexión. En una entrevista con el periódico Sud Ouest, declaró: « Estoy orgulloso de mis raíces, estoy orgulloso de ser vasco. Viví allí hasta los 15 años y toda mi familia está allí».

Si bien Anglet sigue siendo su hogar sentimental, Didier Deschamps disfruta ahora de una vida más tranquila con su esposa Claude en Bretaña. Su residencia, situada cerca de Concarneau, ofrece vistas a Fouesnant y al archipiélago de Glénan. «Mi esposa es de Bretaña y nos encanta pasar tiempo allí. Claro que prefiero la costa atlántica, más agreste, pero lo más importante es poder ver el mar», explicó a Sud Ouest.

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