Unai Simón, en una imagen de archivo
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Unai Simón, en las distancias cortas: su vínculo con la Guardia Civil y las dos carreras que ha estudiado
El futbolista se niega a hablar de su vida privada, motivo por el que tampoco tiene redes sociales
«Una de las cosas más maravillosas que me pasaría en la vida». Es lo que dijo Unai Simón cuando le preguntaron qué significaría para él ganar el Mundial 2026. De momento, tienen posibilidades de hacerlo si su poderío en el terreno de juego continúa como hasta ahora, pues ha establecido en 649 minutos la racha más larga sin encajar gol por un portero en un Mundial. Si ganan a Bélgica, la semifinal les enfrentará a Francia antes de llegar a la final en búsqueda del título definitivo que le daría a nuestro país su segunda estrella.
Criado en Murgia (Álava), desde pequeño ya mostró una vinculación fuerte con el fútbol. Creció con el campo cerca y con una vinculación directa con la disciplina y el sentido de la responsabilidad, ya que su padre es Guardia Civil y su madre, policía autonómica del País Vasco. Él mismo ha confesado que ellos son los que más sufren cuando tienen que verle jugar.
«Mi familia no lo pasa bien viéndome jugar al fútbol. Salvo con mi padre, que creo que cada vez lo pasa peor, muchas de las conversaciones son ajenas al fútbol. No me dicen que gane ni nada. El mensaje es el que siempre me han transmitido: que me lo pase bien e intente disfrutar», confesó en una de las pocas entrevistas que ha concedido.
Y es que el guardameta protege su privacidad más incluso que la portería. De hecho, nunca ha tenido redes sociales ni piensa tenerlas. «Estoy al margen, no les encuentro ningún beneficio. No es de mi agrado exponerme ante los medios. No soy una persona muy extrovertida. Prefiero exponerme a 60.000 personas en un campo que a 10 periodistas», sentenció sobre su hermetismo. «Vivimos en un mundo en el que estamos muy expuestos. Todo el mundo sabe qué hacemos, dónde estamos, qué nos gusta... Yo, por cómo me han educado y cómo soy, no me gustan esas cosas. Guardo mucho mi intimidad, mi vida privada».
De ahí, también, que no se conozca información de su actual pareja, cuya identidad no ha trascendido públicamente. «Sigo con mis amigos, mi pareja... Mi vida es bastante sencilla», decía en 2022. Tres años después, volvió a incluirla nuevamente en sus planes personales: «Sería muy complicado estar en otro club y tener la vida que tengo ahora. Con mi pareja, con mi familia, con mis amigos cerca».
Amigo del hermetismo, el jugador apenas concede entrevista y no desvela nada de su vida privada
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De lo que sí se encuentra más cómodo hablando es de sus estudios. El joven vasco siempre quiso seguir formándose a la vez que despuntaba en el fútbol profesional. Tras acabar sus estudios de bachiller, se matriculó en la carrera de Fisioterapia. Sin embargo, las exigencias de formar parte de un equipo de primera como Athletic Club provocaron que terminase abandonando la carrera.
Años después, volvió a intentarlo, aunque olvidó el terreno deportivo. En vista de un futuro fuera del terreno de juego, Simón apostó por matricularse en Administración y Dirección de Empresas. Lo hizo en pleno confinamiento por la pandemia del covid.
«Este curso me matriculé en ADE porque quería seguir estudiando y porque también es una buena manera de ocupar la tarde», explicó en una entrevista en Marca en relación a las limitaciones que había en 2020 al respecto. «Es algo que no puedes atender todo lo que quieres cuando tienes entrenamientos», apuntó, aunque, desde ese momento, nunca ha llegado a confirmar que la llegase a finalizar.