Aeropuerto de Málaga.
Detención inmediata
Golpea a su novia embarazada en pleno aeropuerto de Málaga y las cámaras lo delatan
El joven de 24 años fue arrestado pasada la medianoche tras una brutal discusión; la víctima, de seis meses de gestación, rechazó ser atendida
Los hechos ocurrieron pasada la medianoche del sábado, cuando un testigo que presenció la escena no dudó en alertar a una patrulla de la Policía Local que se encontraba muy cerca de la zona. Y es que, según las primeras informaciones, la pelea fue tan violenta que el hombre golpeó a su pareja en varias ocasiones, sin importarle que ella espera un hijo. Además, el testigo señaló un detalle que encendió todas las alarmas: la chica aparentaba estar embarazada.
Según publica Diario Sur, Los agentes se desplazaron de inmediato al lugar exacto, la acera de la avenida Comandante García Morato, justo al lado del aeropuerto malagueño. Sin embargo, para su sorpresa, solo encontraron al presunto agresor, un joven de 24 años que estaba visiblemente alterado en la vía pública. La víctima, por su parte, había desaparecido. Los policías no perdieron un segundo y se entrevistaron con él para tratar de esclarecer qué demonios había pasado allí.
Al parecer, el joven reconoció haber tenido una fuerte discusión con su novia, y confirmó sin tapujos que ella está embarazada de seis meses. «No sé dónde está, salió corriendo», alegó el detenido, tratando de justificar su soledad en la escena. Pero los agentes, lejos de fiarse de su palabra, ya tenían una pieza clave que iba a cambiar el rumbo de la investigación: la declaración del testigo.
Las cámaras, clave
Los policías locales consultaron con los responsables de Seguridad del aeropuerto, y estos les confirmaron que todo el altercado había quedado grabado por dos cámaras diferentes. Lo cierto es que en las imágenes se apreciaba con total nitidez cómo el individuo golpeaba repetidamente a la mujer, sin importarle su estado de vulnerabilidad.
Con esta evidencia en la mano, los agentes no necesitaron ni siquiera localizar a la víctima para tomar una decisión contundente. Le leyeron sus derechos al joven, le colocaron las esposas y lo detuvieron por un presunto delito de violencia de género. Acto seguido, coordinaron una batida en la que también participaron efectivos de la Policía Nacional para dar con el paradero de la muchacha.
A pesar de la negativa de la joven, los agentes decidieron actuar de oficio, tal y como marca el protocolo en estos casos tan sensibles. Confeccionaron un atestado detallado que ya ha sido remitido al juzgado de guardia, dejando constancia de la agresión y de la existencia de esas grabaciones que resultaron clave para el arresto. La colaboración entre la Policía Local y la Seguridad del aeropuerto resultó fundamental para esclarecer los hechos en tiempo récord.