La secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, junto al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, en un mitin de la pasada campaña electoral
El último salvavidas de Montero: en Andalucía se cree que, si cae Zapatero, «la siguiente será ella»
PP-A y Junta de Andalucía creen que la defensa cerrada de la exministra de Hacienda al expresidente responde al temor que, aseguran, tiene por verse arrastrada en el caso Plus Ultra
Pintan bastos para María Jesús Montero. En la semana que termina, ha sorprendido a propios y extraños la cerrada defensa que la exvicepresidenta ha hecho de José Luis Rodríguez Zapatero justo en el momento en el que el empresario e íntimo del expresidente, Julio Martínez, ha abierto la puerta a tirar de la manta en el caso del polémico rescate de la aerolínea Plus Ultra.
En la rueda de prensa que protagonizó el pasado martes, la actual secretaria general de los socialistas andaluces repitió que mantiene «la confianza» en Zapatero «porque lo considero inocente». «Cuando uno tiene confianza en una persona solo espera que la verdad se abra camino», expresó. Además, colocó la amenaza que supone la ficha movida por Martínez en un simple «cambio de estrategia» cuyo antecedente ya se produjo «con la sentencia de Ábalos en relación a Aldama». «Otros van a seguir (esa línea) porque su defensa espera recibir beneficios penitenciarios por señalar a presuntos implicados».
Pero en Andalucía, crece un runrún por los pasillos tanto del Parlamento como del Palacio de San Telmo, sede del Gobierno autonómico, de que esa cerrada defensa puede esconder un interés que va mucho más allá de salvaguardar el buen nombre de un socialista insigne como el leonés. En el PP andaluz, por ejemplo, creen que la ex ministra de Hacienda «pone la mano en el fuego» por Zapatero «porque ella puede ser la siguiente en caer». Y es que Montero, como ministra, «firmó» las ya famosas ayudas a Plus Ultra. «Es el último cortafuegos que tiene la señora Montero ante sus responsabilidades», dijo su portavoz parlamentario, Toni Martín. «Si él cae, sabe que la siguiente en caer puede ser ella. De ahí esa defensa cerrada de unas actitudes que ya no defiende casi nadie, nada más que ella».
«Tiene que dar explicaciones»
Desde la Junta, la portavoz del Gobierno, Carolina España, ha considerado que Montero «tiene que dar muchas explicaciones» sobre el rescate de Plus Ultra porque era ministra cuando se llevó a cabo «y la máxima responsable de la SEPI».
«Algún día conoceremos con quién hablaba el señor Rodríguez Zapatero», ha añadido la portavoz, quien ha apuntado que hay «bastantes ministerios al servicio» del expresidente «en esa operación y rescate» de la famosa aerolínea.
Desde el PSOE-A, rebajan el tono cuando no es Montero la que está en el uso de la palabra. Así, su número dos de Montero, María Márquez, decía este miércoles que «está deseando escuchar las explicaciones» de Zapatero, porque en su opinión, «nada de lo que se está contando» en el marco de la investigación de este caso «tiene que ver con el presidente que hemos conocido». Hay que tener en cuenta que históricos dirigentes del socialismo andaluz, como el que fuera presidente de la Junta, Rafael Escuredo, empiezan a dudar de ZP. «¿No ves el daño que nos haces?», le reprochó recientemente.
Aforamientos del Senado
No es el único caso parecido que estos días se discute en Andalucía a cuenta de la designación de los respectivos senadores que cada partido ha elegido en esta comunidad. El hasta ahora miembro del consejo de administración de la Radio Televisión Andalucia (RTVA) a propuesta de Vox, Álvaro Zancajo, ha obtenido la «idoneidad» del Parlamento para marcharse también, como Montero, a la Cámara Alta. Una maniobra que desde la izquierda ven como una operación «para evitar la investigación» que le abrió la Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción por haber ejercido como «director de comunicación» de Vox durante ese periodo en el que seguía siendo consejero, por lo que podría haber incumplido «el reglamento de incompatibilidad».