Un nuevo cartel en la puerta anuncia las tarifas para acceder a las instalaciones de Bathing PavilionGSLA

Gibraltar sigue siendo Gibraltar para los bañistas españoles, que pagan 15 veces más por entrar a sus piscinas

Cayó la Verja que hacía frontera, pero no aquella que rodea la piscina de Bathing Pavilion. Gibraltar parece seguir siendo Gibraltar para los bañistas españoles. La decisión de las autoridades del Peñón de multiplicar por quince el acceso a esta instalación para los no residentes ha causado malestar entre los lugareños del Campo de Gibraltar al entender que la medida va en contra de los mensajes de integración entre ambos territorios.

Todo comenzó cuando una trabajadora española en el Peñón decidió aprovechar su tiempo libre para acceder a esta popular piscina de agua salada. Allí comprobó que debía pagar 15 libras –17,54 euros– por la entrada. Hasta ahora, según informan medios locales, la tarifa para no residentes era de una libra, un importe que continúa vigente para quienes acrediten su residencia en la colonia. En la entrada a las instalaciones, la Autoridad Deportiva y de Ocio de Gibraltar (GSLA, en sus siglas en inglés) informa que ese precio reducido para gibraltareños está subvencionado por el Gobierno local, pero el resto de usuarios, bien sean trabajadores o turistas, deben abonar la nueva tarifa.

Aunque desde Gibraltar se explica que el fuerte incremento para no residentes es una medida destinada a priorizar el uso de las instalaciones por parte de la población local en estos meses estivales de mayor afluencia, no faltan voces críticas con el momento elegido.

La subida ha llegado días después de la desaparición de la Verja como símbolo de la nueva relación entre el Peñón y España. Muchos trabajadores cruzan la frontera a diario para desempeñar su trabajo en Gibraltar sin restricciones y se benefician de la libertad de movimientos, pero no tienen la misma consideración para utilizar una zona de ocio.

Ese descontento se ha trasladado a las redes sociales, donde no faltan aquellos que proponen aplicar decisiones similares en municipios aledaños como La Línea de la Concepción o San Roque en sus playas, aparcamientos u otras instalaciones a los visitantes llanitos.

Pelea en otra piscina

La noticia salta justo después de trascender una pelea, aunque por motivos que se desconocen, entre llanitos y visitantes en la piscina de Camp Bay, que se saldó con cuatro detenidos.

Según trascendió, la violenta trifulca obligó incluso a intervenir a los agentes de la Royal Gibraltar Police, la Policía Real del Peñón, en esta zona de ocio situada a orillas de la bahía de Algeciras.

La GBC, cadena oficial de Gibraltar, se hizo eco del suceso, detallando que este violento incidente dejaba cuatro arrestos. La Policía local intervino a uno de los detenidos un spray de gas pimienta en el interior de su vehículo. Además, entre los heridos destaca la situación de una mujer, que presentaba una rodilla dislocada.

Y es que las aguas parecen bajar revueltas incluso en las piscinas de La Roca.