La pieza se conserva en el departamento de antigüedades del Louvre

La pieza se conserva en el departamento de antigüedades del Louvre© 1990 GrandPalaisRmn (Musée du Louvre) / Christian Larrieu

Cádiz

De Cádiz al Louvre: el valioso 'manuscrito' que acabó en París y un pueblo gaditano quiere recuperar

La colección francesa atesora desde 1868 la inscripción en latín más antigua encontrada en España

La Victoria de Samotracia, la Mona Lisa, el Código de Hammurabi... En el museo parisino del Louvre se encuentran algunas de las piezas más importantes de la historia, venidas de distintos lugares del mundo. Un corpus de altísimo valor visitado por grandes cantidades de curiosos y custodiado por fuertes medidas de seguridad, lo que no ha evitado el robo que sufrió la colección el pasado 19 de octubre.

En este templo del arte internacional reposa una antigüedad proveniente del sur de España, que da fe de la dilatada y rica historia de este punto. Un 'manuscrito' hallado en Cádiz que terminó en París y que el pueblo en el que fue encontrado ha reclamado para sí.

Se trata del Bronce de Lascuta. Una placa, anillada en su lateral, de 22,4 x 14 centímetros, con un grosor de 0,2, que es el documento en latín más antiguo encontrado en la Península. Escrito en latín arcaico, refleja el resumen de un decreto pretoriano. Está fechado en el año 189 a.C., y se encontró en lo que en tiempos romanos era la Bética.

Un decreto de liberación

En concreto, el bronce dice lo siguiente: «Lucio Emilio, hijo de Lucio, imperator, decretó que los siervos de los Hastenses que habitaban en la Torre Lascutana, fuesen libres. Ordenó que tuvieran la posesión y conservaran los campos y el núcleo urbano que hubieran poseído hasta ese momento, mientras quisieran el pueblo y el senado romano. Dado en el campamento el doce antes de las calendas de febrero».

El bronce emergió del olvido en 1866, supuestamente en unas excavaciones cerca de una mina a seis kilómetros de la localidad gaditana de Alcalá de los Gazules. Otras teorías afirman que fue encontrado durante las obras de ensanche de la iglesia parroquial. Sea como sea, la pieza abandonó muy pronto el pueblo y pasó a manos extranjeras.

En 1867 es adquirida por el ingeniero polaco Ladislas Lazeski, a la sazón cónsul belga en España, quien, a diferencia de los obreros que la han hallado, se percata rápidamente de su importancia. En 1868, Lazeski la revende al Museo del Louvre. Desde entonces figura en los depósitos de la colección parisina. Aunque apenas ha sido expuesta, sí viajó a la exposición de 2022 «Rome la cité et l'empire», que tuvo lugar en la delegación de Lens del Louvre.

Dos copias en Cádiz

En el Salón de Plenos de Alcalá de los Gazules existe una copia de este 'documento' que declara la liberta de sus antepasados. También en el Museo Arqueológico de Jerez se conserva otra copia. Sin embargo, el original lleva más 150 años fuera y no parece que vaya a regresar pronto.

En 2018, tanto la Diputación de Cádiz como el Ayuntamiento de Alcalá de los Gazules aprobaron sendas mociones por unanimidad para que el Bronce de Lascuta vuelva a casa. La idea es que repose en la localidad gaditana o en el Museo provincial de Cádiz, donde se conserva buena parte del legado fenicio y romano. Desde entonces no ha habido noticias del Louvre, que sigue atesorando la primera inscripción latina en España.

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