La antigua bodega de la calle Cazón de Jerez

Imagen de archivo de la antigua bodega de la calle Cazón, ya vendidaAyuntamiento de Jerez

Cádiz

El plan de Jerez para dar a sus bodegas abandonadas una segunda vida como viviendas

El Ayuntamiento impulsa la venta forzosa de inmuebles abandonados para favorecer la rehabilitación y la creación de vivienda

El casco bodeguero de la calle Sancho Vizcaíno, una construcción del siglo XIX en pleno centro de Jerez de la Frontera, representa la realidad de muchas antiguas bodegas de la ciudad: un patrimonio industrial en desuso que espera una segunda vida. Tras un primer intento fallido, el Ayuntamiento ha activado un segundo procedimiento de venta forzosa para rescatar el inmueble del abandono y abrir la puerta a su reconversión residencial.

Esta actuación se enmarca en una estrategia impulsada por la Delegación de Urbanismo a través del Registro Municipal de Solares y Edificaciones Ruinosas (RMSER). Este instrumento, previsto en la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, busca garantizar que los propietarios cumplan con sus obligaciones de edificación, rehabilitación y conservación, evitando que los inmuebles permanezcan abandonados o sigan deteriorándose.

El procedimiento para incluir una finca en el registro es largo y complejo, pero permite al Ayuntamiento intervenir cuando se incumplen las obligaciones legales. En esos casos, el Consistorio puede optar por la expropiación o la venta forzosa, mecanismos que ya se han aplicado en numerosas ocasiones. La medida resulta especialmente relevante en el centro histórico, donde se concentra la mayor parte de los solares y edificios abandonados.

La salida al mercado de estos espacios se produce, además, en un contexto marcado por la escasez de vivienda. El pliego de condiciones de las ventas forzosas establece un sistema de puntuación que prioriza no solo la oferta económica –hasta 60 puntos–, sino también el destino residencial del proyecto, que suma 20 puntos adicionales. Otros 20 puntos se otorgan a quienes se comprometan a construir un mayor número de viviendas de al menos dos dormitorios.

En el caso de Sancho Vizcaíno, el precio de salida ronda los 189.000 euros para un inmueble de cerca de 1.900 metros cuadrados. El primer procedimiento quedó desierto al no ajustarse la oferta presentada a las condiciones exigidas. Este segundo intento pretende atraer inversores dispuestos a asumir la rehabilitación integral y convertir el antiguo espacio bodeguero en viviendas protegidas o libres que contribuyan a revitalizar la zona.

Según la Delegación de Urbanismo, el RMSER cuenta hoy con 66 fincas inscritas, de las que 25 son solares. Tras una revisión exhaustiva del centro históricos se han tramitado 14 nuevos expedientes, incorporando así casi 6.500 metros cuadrados de suelo susceptibles de transformación.

Para agilizar el trabajo, Urbanismo cuenta desde finales del pasado año con funcionarios interinos de refuerzo centrados en estos expedientes. El proceso desde la inclusión hasta la venta forzosa no es ni mucho menos corto, pero el objetivo es que el registro sea una herramienta capaz de adaptarse a las prioridades urbanísticas y a las necesidades sociales.

En 2025 se iniciaron siete ventas forzosas, y este año promete nuevas actuaciones en calles como Fernán Caballero, Rayón o Pedro Nolasco, además de varios expedientes en el barrio de Santiago, uno de los más populares de Jerez. El orden de salida no responde estrictamente a la fecha de inclusión, sino a criterios de seguridad y urgencia, lo que permite priorizar inmuebles con mayor riesgo o impacto vecinal.

El objetivo del Ayuntamiento de Jerez es, en definitiva, que antiguas bodegas como la de Sancho Vizcaíno dejen de ser símbolos de abandono y se conviertan en piezas clave para la regeneración de la ciudad, especialmente de su centro histórico, donde se busca equilibrar memoria y vivienda en una nueva etapa urbanística.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas