Torrox pueblo
Málaga
Una banda armada siembra el pánico con una oleada de robos en casas rurales de Torrox
Al menos cuatro encapuchados asaltaron varias viviendas en la zona de Carril de la Rejana, mientras el alcalde exige más medios para la Guardia Civil
La tranquilidad que caracteriza a las diseminadas rurales de Torrox se quebró la pasada noche del viernes. Una banda de al menos cuatro individuos encapuchados, armados con cuchillos, sembró el pánico en una sucesión de asaltos a viviendas. Los hechos, que se extendieron entre las 22:30 y las 2:30 de la madrugada, han sumido a la comunidad vecinal en una lógica conmoción e inseguridad.
El grito de auxilio de un municipio
Los encapuchados se centraron en la zona del Carril de la Rejana. Su modus operandi fue violento y rápido. En uno de los asaltos más graves, llegaron a amenazar directamente a una madre y a su hijo, ambos de nacionalidad extranjera, que se encontraban dentro de su hogar. Afortunadamente, no resultaron heridos físicamente, pero el trauma psicológico permanece. Los delincuentes buscaban joyas y objetos de valor, desvalijando las propiedades antes de huir.
La Guardia Civil fue alertada y desplazó varias patrullas a la zona inmediatamente después de conocerse los primeros hechos. Sin embargo, los asaltantes lograron evadirse. El instituto armado ya ha abierto una investigación para esclarecer lo ocurrido y dar con los responsables de esta ola de criminalidad que ha sobresaltado al municipio.
La alarma social ha encontrado eco en el consistorio. El alcalde de Torrox, Óscar Medina (PP), mostró su profunda preocupación y se solidarizó con las víctimas. «Aun siendo hechos aislados y puntuales, no podemos dejar de mostrar nuestra inquietud», afirmó el regidor. Medina fue más allá y exigió al Gobierno de España «más medios humanos para el cuartel de la Guardia Civil de Torrox».
Demandan recursos
El desamparo que siente el municipio no es nuevo. El alcalde recordó con frustración que el pleno municipal ya aprobó en febrero de 2024 una solicitud para incrementar el personal y los recursos de las Fuerzas de Seguridad del Estado. «Casi dos años después, seguimos sin ninguna respuesta», denunció Medina. Esta falta de medios se agrava por la amplia jurisdicción que debe cubrir el puesto de la Guardia Civil.
José Manuel Fernández, portavoz del gobierno local, ya advirtió entonces que el cuartel «carece de los efectivos necesarios». Y es que su radio de acción es enorme: atienden a Torrox, Algarrobo y Sayalonga, un área de unos 80 kilómetros cuadrados con una población que supera los 30.000 habitantes. Una tarea hercúlea para unos efectivos claramente insuficientes. El primer edil también se mostró partidario de «endurecer las leyes y las penas ante la multirreincidencia».
Mientras la petición de más agentes sigue sin ser atendida, los vecinos de las zonas rurales de Torrox miran con recelo la llegada de la noche. La sensación de vulnerabilidad ha crecido tras esta serie de asaltos violentos, que han puesto en evidencia la necesidad urgente de reforzar la seguridad en la comarca.