Elegido en 2016 como mejor parque infantil de EspañaAntequera Patrimonio Mundial

Málaga

Así es el parque de Antequera que ganó el 'Oscar' de los columpios en España

Descubre el mágico espacio de La Negrita, donde los columpios se convierten en aceitunas gigantes y los toboganes alcanzan alturas de vértigo

Cuando los niños de Antequera cuentan que juegan dentro de cestas de mimbre enormes y se deslizan por aceitunas gigantes, casi parece que inventan historias. Pero es pura realidad y la voz ha corrido por toda España. El Parque de La Negrita es ese tipo de sitio que te saca una sonrisa apenas pones un pie en él. Huele a tierra, a juego libre y a risas que se escapan entre los árboles.

Esto no es un parque cualquiera, ¡ojo! En 2016, unos señores muy serios que reparten premios a los columpios le dieron el Columpio de Oro. Sí, como suena. Se lo llevó en un concurso nacional, aunque aquí nadie se lo cree del todo porque lo siguen viendo como «su parque del pueblo». El alcalde, Manuel Barón, lo dice con ese orgullo que se le nota en la voz: «Es un orgullo para todo el municipio».

El vértigo, a once metros de altura

Si miras hacia arriba, verás unos toboganes que casi dan miedo solo de verlos. Once metros no es broma, te lo asegura cualquier padre que haya tenido que subir para acompañar a su hijo. Pero la cara de emoción de los críos al bajarse a toda velocidad vale cada escalón. Y luego está la tirolina, esa que hace que los niños se sientan como pájaros por un ratito.

Lo que más gusta a los abuelos es ver cómo sus nietos juegan entre aceitunas y cestas. Ellos que tanto saben de olivos, nunca imaginaron que su tierra daría para esto. Mientras los pequeños corren, los mayores se sientan en los bancos compartiendo historias de cuando aquí solo había campo. La vida, a veces, da vueltas muy bonitas.

Ahora mismo, los fines de semana parece una fiesta. Se ven familias enteras que han venido desde Málaga capital, porque el rumor de un parque tan especial se corre rápido. Los niños llegan con prisas por elegir su primera atracción, y los padres preparan las cámaras del móvil. Porque algunos momentos, como la cara de un hijo al descubrir la magia, merecen guardarse para siempre.