2025 concluye con la necesidad de agilizar la movilidad en Málaga
Málaga
Un 2026 crucial para Málaga: definir el tren litoral, desatascar la A-7 y desbloquear la Torre del Puerto
La provincia afronta decisiones clave en infraestructuras que acumulan años de retraso, con proyectos atascados entre lo político, lo técnico y la presión ciudadana
El próximo año se antoja definitivo para infraestructuras malagueñas que viven en un limbo. Más allá de promesas, 2026 debería traer avances concretos en frentes atascados: la conexión ferroviaria costera, la congestión crónica de dos autovías y un icono urbanístico paralizado. La paciencia de los ciudadanos se agota.
Tren litoral, ¿sueño o realidad?
La gran incógnita sigue siendo el tren litoral de la Costa del Sol. Este proyecto, vital para conectar Marbella y Estepona con Málaga capital, lleva décadas en el debate. Fuentes de la Junta indican que 2026 podría ser el año en que se definan estudios técnicos y financiación clave. Sin embargo, desde el Gobierno Central han rebajado las pretensiones en las últimas fechas. Tanto es así que el ministro de Transportes y Movilidad, Óscar Puente, ha pasado de anunciar a bombo y platillo su futura construcción, a decir ahora que está en fase de «análisis».
El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha admitido que es un reto «complejo y caro», pero necesario. La verdad es que sin un impulso político decidido este año, el riesgo es que quede nuevamente archivado. Los ayuntamientos costeros presionan, conscientes de que su modelo turístico necesita esta columna vertebral. También presionan desde municipios de la Axarquía, ya que la A-7 en toda la costa no da para más.
La A-7: el colapso de la movilidad
La autovía del Mediterráneo presenta batallas distintas. En la Axarquía, el colapso es ya estructural. Para 2026, se esperan proyectos de ampliación a tres carriles en puntos críticos, una demanda histórica. En la Costa del Sol Occidental, la solución pasa por finalizar variantes y enlaces pendientes.
En la Axarquía, el tramo de la A-7 entre Vélez-Málaga y Algarrobo se erige como uno de los puntos negros más críticos, con densidades de tráfico que superan los 40.000 vehículos diarios en época estival. Para 2026, la Junta prioriza el proyecto de ampliación a tres carriles entre Torre del Mar y Nerja, una obra ya redactada que busca licitación. Mientras tanto, en la Costa del Sol Occidental, la presión se concentra en los accesos a Marbella (salidas 176 a 169), donde se espera la ejecución de mejoras en los enlaces y carriles de aceleración para aliviar los embotellamientos diarios.
Pero la otra gran reivindicación viene del Valle del Guadalhorce. La A-357, que une Alhaurín el Grande y Cártama con la capital, sufre un colapso diario. Los alcaldes de la comarca exigen públicamente su desdoblamiento integral. La Junta ha incluido el estudio en su agenda, aunque 2026 podría ser, en el mejor de los casos, solo para el inicio de ese proceso de planificación. Los atascos, mientras tanto, continúan.
La Torre del Puerto, ser o no ser
El futuro de la torre residencial proyectada en el Puerto de Málaga también podría despejarse. Tras años de recursos y polémica, 2026 podría ver una resolución judicial o administrativa definitiva. La Autoridad Portuaria ha paralizado por ahora el proyecto, a la espera de que se pronuncien los juzgados.
Sin embargo, colectivos ciudadanos y parte de la oposición política siguen oponiéndose por su impacto visual y urbanístico. Este año se sabrá, por fin, si el emblemático rascacielos sale adelante o se hunde para siempre, cerrando una de las disputas urbanísticas más largas de la capital.
La sensación es de encrucijada. 2026 no será el año en que se terminen todas estas obras, pero sí debería ser aquel en que se tomen las decisiones irrevocables. El tiempo, y la voluntad política, dirán si Málaga avanza o sigue anclada en los mismos atascos.