Desde el 30 de noviembre de 2025 está en vigor el ZBE de Málaga

Málaga

La Zona de Bajas Emisiones de Málaga deja escapar a miles de coches extranjeros contaminantes

Un vacío técnico impide multar a vehículos sin etiqueta medioambiental con matrícula foránea, mientras los vecinos de la provincia ya pagan sanciones de 200 euros

Desde finales de noviembre, el corazón de Málaga castiga con una multa de 200 euros a los coches más contaminantes. La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) quiere ahuyentar la polución del centro. Más de 90 cámaras vigilan, atentas, cada matrícula que se adentra en el área restringida. Sin embargo, hay una brecha sorprendente en este sistema. Los vehículos con placas extranjeras, según publica Diario Sur, circulan, por ahora, bajo un manto de impunidad.

Un malagueño de un municipio cercano, con un diésel antiguo, no puede entrar. Un turista alemán, con un coche idéntico, sí puede. Y lo hace sin temor a recibir una sanción. Esta situación genera frustración y preguntas sin respuesta clara. ¿Por qué la norma no es igual para todos?

Un francés relata su experiencia

«Fui a Movilidad para preguntar, estaba preocupado», explica un residente galo. «Trataron de buscar mi matrícula en el sistema y no pudieron. Simplemente, no salía». Su testimonio refleja un fallo técnico clave. El sistema municipal no puede rastrear ni clasificar ambientalmente a esos vehículos.

Las cifras explican la magnitud del problema. Según estimaciones con datos del INE, cada día circulan entre 3.000 y 6.000 coches con matrícula extranjera por la provincia. En temporada alta, la cifra se dispara. Muchos de los más de 300.000 residentes extranjeros mantienen sus placas de origen. La ley les da seis meses para matricularte en España, pero ese plazo a menudo se ignora.

La concejala de Movilidad, Trinidad Hernández, traslada la pelota a otra cancha. Afirma que es la Dirección General de Tráfico (DGT) quien debe responder. «Los ayuntamientos usamos los mecanismos que tenemos», señalaron fuentes del Consistorio. Llevan años pidiendo una herramienta eficaz para notificar a infractores fuera de España. Su escrito oficial lo confirma: capturan la placa, pero la DGT no facilita los datos ambientales para seguir.

Y la DGT desmiente al Ayuntamiento

Sin embargo, fuentes de la DGT se desmarcan con contundencia. Califican de «rotundamente falsas» las afirmaciones que les responsabilizan. Aseguran que la competencia de la ZBE es puramente municipal. Explican que, en las carreteras de su competencia, sí multan a coches extranjeros usando una base de datos europea. La pugna institucional deja a los vecinos en medio de un limbo.

Mientras, otros ayuntamientos sí han encontrado soluciones. Palma de Mallorca, con un flujo turístico similar, ya multa a estos vehículos. La ZBE malagueña, con sus 97 cámaras y 404,3 hectáreas, cumple dos meses, y no consigue ser tan eficaz como la insular. El aire más limpio, menos ruido y fomento del transporte público, por ahora, es más para los españoles que los extranjeros. Su aplicación, hoy por hoy, parece coja.