Ginés Serrán, el artista escultor, con una de sus obras
Málaga
Las esculturas de la discordia: Málaga se vuelca contra las colosales figuras que se instalarán en el Puerto
La Real Academia de San Telmo y una petición ciudadana piden paralizar la instalación de Neptuno y Venus, mientras que el artista defiende su obra como un regalo y un futuro icono
Málaga mira con recelo hacia su puerto. La llegada de un colosal Neptuno y una Venus de bronce bañado en oro ha desatado una intensa polémica. La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo ha sido la primera en alzar la voz, tachando las esculturas de «monumentalidad ampulosa y anacrónica». Su presidenta, Rosario Camacho, es contundente: la obra acerca el puerto «más a un parque de atracciones» que a un espacio histórico.
Un manifiesto en Change.org secunda esta postura, acumulando firmas ciudadanas. Denuncia la falta de transparencia, ya que el contrato se firmó «sin la debida difusión pública». Además, critica que el proyecto evade trámites clave, como la licencia municipal o el dictamen de la Comisión de Patrimonio. «Su instalación es un acto sometido a licencia, trámite que no se ha observado», razona el texto.
Neptuno de gran tamaño, obra de Ginés Serrán
El artista responde en Diario Sur: «Que juzgue el pueblo, no cuatro personas». Frente a las críticas, el escultor Ginés Serrán, de 76 años, se muestra dolido y sorprendido. «Agradecería que antes de decir nada, me hubieran llamado», reclama. Defiende su obra como un homenaje a su padre, natural de Villanueva del Rosario, y un regalo a la ciudad. «No costará ni un euro al malagueño», subraya. Con una larga carrera internacional, pide confianza: «Me gustaría que fuera el pueblo quien juzgara mi obra».
Colosos en las columnas del puerto
Las cifras asombran. El Neptuno mide ocho metros y pesa dos toneladas; con su pedestal, superará los once. La Venus alcanza los cinco metros de altura. Ambas están bañadas en oro de 24 quilates. Serrán, que ha vendido obras en 60 países, asegura que la tasación del conjunto ronda los tres millones de euros. «¿Por qué hablan de esa manera? Es injurioso», se pregunta sobre los académicos.
Lo cierto es que el conflicto también es administrativo. El alcalde, Francisco de la Torre, ha pedido a Urbanismo que estudie si la Autoridad Portuaria necesitaba autorización municipal. Aunque el proyecto se aprobó en un consejo con presencia municipal, el primer edil reconoce que es un espacio «muy simbólico». La Autoridad Portuaria insiste en que fue un proceso transparente y recuerda que la cesión es temporal, con un máximo de 25 años.
Las esculturas estarán junto a las columnas del Puerto de Málaga
Desde la Academia, el rechazo es estético y patrimonial. Argumentan que las figuras ocultarán el histórico relieve de los patronos, San Ciriaco y Santa Paula. Además, califican su estilo de «pseudo-neoclasicismo» con «enganche kitsch», más propio del «universo Marvel». Serrán contraataca con ejemplos: «¿La Cibeles de Madrid también es Marvel? ¿Y la Estatua de la Libertad?».
Mientras, en la plaza de la Marina, las bases de hormigón ya están construidas. La instalación parece inminente. El artista confía en que, con el tiempo, su obra se convertirá en un icono fotográfico de la ciudad. Sin embargo, la sombra de la controversia es ya tan alargada como la del propio Neptuno. La disputa entre institución, artistas y ciudadanía sigue su curso, con Málaga como testigo de un debate inesperado sobre su paisaje y su identidad.