Benji, el perro que buscan en MálagaRedes Sociales

Málaga

Una mujer malagueña víctima de violencia busca desesperada a su perro Benji, desaparecido tras su huida

El Equipo de Atención a la Mujer activa una alerta ciudadana para localizar al animal, que quedó al cuidado del presunto agresor y luego fue abandonado

La angustia por escapar de la violencia de género en Málaga tiene, para una mujer, un dolor añadido: la desaparición de su perro, Benji. Tras huir para salvar su vida, no pudo llevarse a su compañero canino. El animal, de menos de un año, quedó bajo la custodia de su expareja, el presunto agresor. Ahora, su paradero es un misterio y ella lucha por encontrarlo. «Benji es mi hijo perruno», expresa la víctima en un emotivo mensaje.

Alerta ciudadana para encontrarlo

El Equipo de Atención a la Mujer (EAM) de Málaga ha movilizado sus recursos. Activaron una alerta ciudadana tras la petición de ayuda de la mujer, quien está dentro del sistema VioGén. El EAM explica que ella y su hija, embarazada entonces, vivían «en un contexto de riesgo grave». Un juez dictó una orden de alejamiento, pero el destino del perro quedó en el aire durante la huida urgente de la víctima.

Según el relato que ella transmitió al equipo, el presunto agresor habría abandonado al animal días después. Peor aún: a través de un tercero, le informó de que se había deshecho del perro porque planeaba marcharse al extranjero. La incertidumbre sobre si Benji está vivo se ha convertido en una carga emocional insoportable para la mujer, quien actualmente recibe apoyo psicológico para superar el trauma.

Benji es un macho de tipo pastor criollo, muy joven, que responde a su nombre y tiene microchip. Podría estar en la calle, en una protectora o con alguien que ignore su triste historia. Aunque el chip está a nombre del agresor, el EAM ya ha activado su departamento jurídico. Además, han pedido colaboración al Seprona, colegios de veterinarios y policías locales para rastrear cualquier pista.

Víctimas colaterales

Este caso evidencia una realidad dolorosa: los animales son víctimas colaterales en los contextos de violencia machista. Para muchas mujeres, son un pilar emocional fundamental. El equipo de atención recuerda que la normativa ya los considera miembros del núcleo familiar. Su protección, afirman, debe ser parte integral del apoyo a las víctimas que se ven forzadas a huir.

La búsqueda continúa. Cada llamada a una protectora o cada consulta a un veterinario puede ser crucial. Mientras, la mujer malagueña no pierde la esperanza de reencontrar a ese «hijo perruno» que la acompañó en los momentos más duros. Su historia es un grito para visibilizar cómo la violencia arrebata todo, incluso la compañía leal e inocente de un animal que solo quería estar con su familia.