Entrada del mercadillo de Fuengirola, también recinto ferial
Málaga
El mercadillo de un pueblo costero de Málaga donde encontrar reliquias y tesoros
Se trata del mercadillo de Fuengirola, un lugar donde hallar rarezas antiguas cuyo valor real es mucho mayor del que se pone a la venta. Una ganga para coleccionistas de buena parte de Europa
Hay algo en los mercadillos que engancha. No es solo la posibilidad de encontrar cosas baratas, sino esa emoción de toparse con un objeto inesperado, casi mágico. Y es que el mercadillo de Fuengirola está señalado en el mapa para cazatesoros y coleccionistas varios.
No he tanto, en 2017, un coleccionista encontró allí un casco de la Segunda Guerra Mundial por 15 euros, que resultó pertenecer a un piloto alemán de élite. La pieza, un casco de vuelo de la Luftwaffe, podría haber pertenecido a un piloto destacado, lo que convierte el hallazgo en una reliquia histórica de gran valor. Una reliquia puede estar allí sin que usted lo sepa.
Casco de un piloto alemán de la II Guerra Mundial vendido en Fuengirola
El sábado, el rastro de los curiosos
El sábado llega con una propuesta completamente distinta, también en el Recinto Ferial. Hablamos de un rastro muy popular entre coleccionistas y quienes disfrutan rebuscando entre objetos con historia.
Reúne alrededor de 300 puestos y su oferta está mucho más enfocada a artículos de segunda mano y antigüedades . Desde libros en varios idiomas hasta discos de vinilo, pasando por herramientas, muebles antiguos, bicicletas y pequeños electrodomésticos. Y algunos de los objetos son de gran valor, como el que halló un coleccionista en 2019. Se trataba nada menos que de una litografía en color que resultó ser la más antigua fechada en España.
«Allí se pueden encontrar auténticos tesoros por un muy buen precio», explican desde el Hotel Ángela de la localidad. Lo curioso es que muchos de estos puestos pertenecen a residentes extranjeros asentados en la Costa del Sol que cada sábado acuden a vender sus pertenencias.
Antigüedades que se pueden encontrar
No es extraño toparse con ediciones descatalogadas de vinilos, cámaras antiguas o figuras de colección. Y es que, para encontrar una auténtica joya, hay que tomarse su tiempo y buscar bien. La paciencia, en este rastro, suele tener su recompensa.
Cómo llegar y qué tener en cuenta
Moverse hasta cualquiera de estos mercadillos no tiene demasiada complicación. El Recinto Ferial está muy bien situado, a un paso del centro, y dispone de bastante espacio para aparcar. Lo recomendable es llegar con tiempo, porque a media mañana las plazas libres se reducen bastante.
Quienes prefieran olvidarse del coche tienen alternativas muy cómodas. La estación de cercanías está a pocos minutos a pie y varias líneas de autobús dejan prácticamente al lado del recinto. Eso sí, conviene recordar que estos mercadillos casi siempre se celebran… salvo cuando las grandes fiestas locales ocupan el recinto.
La Feria Internacional de los Pueblos (entre abril y mayo), las Fiestas del Carmen (mediados de julio) y la Feria del Rosario (del 6 al 12 de octubre) son las citas que cambian la agenda. El resto del año, los martes, sábados y domingos son los días clave para perderse entre sus puestos.