El autor golpea el vidrio para crear un retrato

El autor golpea el vidrio para crear un retratoJonatan Díaz

El arte de la destrucción

Jonatan Díaz, el vidriero malagueño mundialmente conocido por hacer retratos realistas a martillazos

El maestro artesano de Estepona, premiado por la Junta de Andalucía, comenzó por accidente a hacer estas obras tan originales. Solo se conoce a otro artista más que hace algo parecido en Suiza

Golpe a golpe, un rostro nace entre fracturas. Jonatan Díaz (Estepona, 1977) empezó con 14 años, fascinado por la luz que atravesaba las vidrieras de las catedrales. De forma autodidacta, con un viejo cortador y un soldador calentado al fuego, fue perfeccionando su oficio. A los 18 ya había fundado su propio taller, Vitromar, que sigue activo casi tres décadas después.

El artista y vidriero de Estepona posando con unos de sus trabajos

El artista y vidriero de Estepona posando con unos de sus trabajosCedida

Hoy, este maestro artesano reconocido por la Junta de Andalucía ha desarrollado una técnica singular que convierte la destrucción en arte. No utiliza pinceles, sino un martillo. Con golpes controlados, Jonatan fractura el vidrio para crear retratos hiperrealistas. «Se hace de manera delicada. Se dan golpes controlados para generar la fractura», explica a El Debate. «Con lápiz no sé hacerlo, pero sí con el vidrio. Puedo conducir las roturas con el vidrio a golpe de martillo».

Fuego y alcohol para domar el vidrio

Los golpecitos, a ritmo de metrónomo, son precisos y secos. Los hace muy seguidos, tanto que cuesta seguirle. Usa cascos para que el sonido no le afecte al cerebro: «Al cabo de un rato se hace insoportable», reconoce. Esos toques de los hace con la peña del martillo, ese terminado plano que tiene la herramienta. «Necesito que sea con la parte más fina, con la gruesa deformaría la superficie del vidrio», explica.

El fuego también forma parte de su proceso creativo. «Parece que flambea… le pongo fuego, el vidrio se calienta y le doy el efecto que quiero. Es una de mis técnicas: aplicar alcohol y luego prenderle fuego; el vidrio reacciona y consigo un efecto diferente», detalla el artesano. Una forma de añadir calidez, color y movimiento a unas obras que, paradójicamente, parten de la rotura y el calor extremo.

Retrato de Dalí hecho a martillazos sobre vidrio

Retrato de Dalí hecho a martillazos sobre vidrioJonatan Díaz

Un accidente milagroso

Los retratos no fueron un propósito inicial, sino un hallazgo inesperado. «Lo de hacer retratos lo descubrí de manera accidental», confiesa Jonatan. Y el azar le llevó a encontrarse a un alma gemela en Suiza: «He descubierto a otro hombre en Suiza que hace algo parecido. Tenemos pendiente hacer algo juntos». Se refiere al artista Simon Berger, pionero en la técnica de fracturar vidrio a martillazos para crear retratos.

En su última exposición en la Casa de Las Tejerinas de Estepona, titulada ‘Miradas, de la destrucción al arte’, Jonatan exhibió 16 piezas únicas, entre ellas retratos de Will Smith y Albert Einstein. Pero hay dos obras con especial carga personal. Una de ellas es su versión de Salvador Dalí, donde el famoso bigote del genio ampurdanés está construido en positivo y negativo (en su jerga, positivo es luz y negativo es oscurridad). «En el negativo, tu cabeza termina el diseño», explica. Justo al lado, un retrato de su propio hijo: «Mira la sombra de las patillas… muy laborioso, lo he tenido que repetir infinidad de veces. Una vez roto, no puedes borrar ni corregir; tiene que quedar perfecto». El riesgo de que la pieza se rompa del todo es constante.

Retrato de mirada intensa, cuya técnica es compleja de ejecutar

Retrato de mirada intensa, cuya técnica es compleja de ejecutar

Una de las piezas de Jonatan Díaz

Una de las piezas de Jonatan Díaz

Tras más de 27 años dedicados al vidrio, Jonatan Díaz se define simplemente como «vidriero artístico». Con obras repartidas por todo el territorio nacional y países como Francia, Alemania o Estados Unidos, este esteponero sigue disfrutando de la geometría imperfecta que solo permite su martillo. «Yo soy vidriero artístico, así empieza todo. Disfruto mucho. Esto llega por el efecto de llegar a un castillo o a iglesias por el efecto que da. Es un puzzle donde cada uno fabrica sus piezas».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas