El aeropuerto de Málaga., en sus máximos
Se ha quedado pequeño
El aeropuerto de Málaga suma más conexiones internacionales que nunca: «Está al límite de su capacidad»
Hay un proyecto de ampliación por 1.500 millones; el objetivo es alcanzar los 36 millones de pasajeros y consolidar su puesto como cuarta infraestructura de España
El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol se prepara para una transformación sin precedentes. La instalación, que ya es la cuarta de España en volumen de pasajeros, recibirá una inyección de más de 1.500 millones de euros para casi duplicar su superficie, pasando de los 80.000 metros cuadrados actuales a 140.000. El objetivo es claro: aumentar su capacidad hasta los 36 millones de viajeros anuales.
El presidente de Aena, Maurici Lucena, ha sido tajante al señalar que Málaga «es el aeropuerto que claramente necesita más inversión en términos de capacidad porque se aproxima al límite». Y es que las previsiones apuntan a que en 2031 rozará los 31 millones de pasajeros, una cifra que obliga a actuar con rapidez para evitar que las instalaciones se queden pequeñas.
El proyecto, enmarcado en el plan DORA III (2027-2031), no es solo una cuestión de números. Se trata de una apuesta estratégica para mejorar la experiencia del viajero. Se ampliarán zonas clave como el control de seguridad (un 112 % más), el control de pasaportes en salidas (un 515 %) y las áreas de embarque para vuelos no Schengen (un 381 %). También crecerán los espacios comerciales y las salas VIP.
Apuesta por la conectividad global
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido esta inversión como «la gran oportunidad de consolidar a Málaga como nodo internacional». Y es que la conectividad es el otro gran pilar de esta expansión. Con 65 compañías operando y vuelos directos a 163 ciudades, Málaga ya es la puerta de entrada aérea a Andalucía, concentrando en torno al 70 % del tráfico de la región.
Las obras incluyen la demolición de la antigua Terminal 1 y la construcción de un nuevo dique para tráfico no Schengen con control de fronteras centralizado. En el campo de vuelo, se construirán nuevas calles de rodaje para mejorar la circulación de los aviones, mientras que los accesos exteriores y los aparcamientos también serán renovados para agilizar la llegada y salida de los viajeros.
Este crecimiento imparable ha llevado a que, en días puntuales, el aeropuerto haya superado ya la barrera de los 100.000 pasajeros en una sola jornada. La ampliación, que se espera que esté operativa en 2031, no solo dará aire a la infraestructura, sino que permitirá seguir atrayendo rutas de largo radio, como las que ya conectan con Nueva York, Doha o Estambul.