El pianista Francisco Soriano, director del Festival de Opera de Sevilla

El pianista Francisco Soriano, director del Festival de Opera de SevillaBelen Vargas

Entrevista con el director del Festival de la Ópera de Sevilla

Curro Soriano: «Atraer y crear nuevos públicos es la gran piedra de toque para cualquier festival operístico»

«No tenía sentido que una ciudad como esta, tan ligada a la ópera, no tuviera un producto cultural como este. Sevilla por fin cumple un sueño». Con estas palabras, el alcalde de la capital hispalense, José Luis Sanz, daba la bienvenida al Festival de Ópera, que, según el primer edil, «viene para quedarse».

La programación del serial ha quedado fijada entre el 25 de septiembre y el 12 de octubre y se desarrollará en siete espacios escénicos diferentes: la Real Fábrica de Artillería, el Alcázar, el Teatro de la Maestranza, el Espacio Turina y las Casas Palacio: Palacio de Las Dueñas, Casa Salinas y el Hospital de la Caridad.

«No presentamos solo un festival, sino el nacimiento de un sueño largamente gestado, que quiere afianzar el vínculo profundo entre Sevilla y la ópera», decía por su parte el director artístico del serial, Francisco Soriano, una idea en la que ahonda en esta entrevista con El Debate.

Ya era hora que una ciudad como Sevilla, cuna de tantas óperas, contase con un ciclo propio...

— Lo llevábamos soñando y deseando mucha gente que estábamos convencidos de que en Sevilla había lugar para una iniciativa de este tipo. A pesar de su amplia oferta cultural, le cabía algún festival más, y por qué no, dedicado a la ópera, gracias al papel que tiene Sevilla en el imaginario universal por motivos evidentes. Lo veníamos rumiando hace mucho tiempo y por fin ha visto la luz.

¿Y cómo se concretó el proceso?

— La verdad que todo ha ido rapidísimo, casi de no creérselo. Fue en una reunión, hace poco más de un año, con Fernando Mañes, director general de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla, y que me gustaría que quedara constancia que ha sido el gran responsable, a la que fui en calidad de director artístico de Amigos de la Ópera. De ahí fueron saliendo otras conversaciones y empezó a sugerirme las ideas que tenía pensadas, con un festival en formato bienal que se alternaría con la Bienal de Flamenco de Sevilla. Casi no tuve tiempo para pensar, casi todo ha sido para actuar.

Hemos tratado de hacer una programación enfocada a satisfacer tanto a los grandes melómanos como a los que quieran acercarse por primera vez a conocernos

¿Cuáles fueron las mayores dificultades que han afrontado?

— Es muy difícil diseñar la programación de un primer festival con tan solo un año de trabajo. Por la premura de tiempo, los retos fueron varios: encontrar los espectáculos idóneos que tuvieran la calidad necesaria, y a nivel organizativo, el levantar algo desde cero, creando un marco de trabajo que aglutine producción y comunicación a todos los niveles. Evidentemente, el haberlo diseñado en escenarios no convencionales, como son el Real Alcázar o la Real Fabrica de Artillería, ha conllevado un esfuerzo mayúsculo.

Aunque supongo que el simple nombre de Sevilla ha abierto muchas puertas…

— Por supuesto. Lo que nos hemos encontrado es que Sevilla significa un atractivo tanto para los visitantes como para los propios artistas. Salvo que tuvieran la agenda ya cerradísima, la acogida ha sido tremenda. Todo el mundo quiere venir a Sevilla.

¿Y cuáles son los platos fuertes?

— Me gustan todos, seguramente porque los haya programado yo (risas). Hemos tratado de hacer una programación muy diversa y que esté enfocada a satisfacer tanto a los grandes melómanos como a los que quieran acercarse por primera vez a conocernos. Hay propuestas más clásicas y otras más vanguardistas. Pero, si yo tuviera que elegir, tengo mucha ilusión con nuestras dos producciones propias, Les Enfants Terribles, de Philip Glass, que es una ópera que se ve muy poco, y el homenaje al sevillano universal, Manuel García, con Il Califfo de Bagdad. A partir de ahí, elegiría alguno de los recitales, que los hay para todos los gustos: a quien le guste más el barroco, tiene a Accademia del Piacere; para los del repertorio clásico, tienen dos citas, con Carol García y Elena Sancho; y un concierto muy interesante, el del quintento de Daahoud Salim, que nos van a ofrecer una fantasía jazzística sobre Carmen.

El Ayuntamiento de Sevilla se ha volcado porque es consciente del potencial de una oferta cultural de calidad

Uno de los objetivos es intentar atraer a un público más ajeno a este mundo. ¿Cómo lo piensan lograr?

— No pocos teatros del mundo invierten no pocos esfuerzos para lograrlo. La estrategia de creación de nuevos públicos es, por así decirlo, la piedra de toque de cualquier programación operística. Nosotros hemos intentado hacerlo apoyando la programación en varios pilares: diversidad y atractivo, no solo sobre el escenario, sino en los entornos donde se celebra, que permiten experiencias inmersivas más allá de los espacios convencionales para romper la barrera entre el escenario y el patio de butacas. Habrá producciones, como por ejemplo, la de Il Califfo de Bagdad, que si bien es muy respetuosa con la música original, tiene una puesta en escena rompedora. En fin, a base de pequeños detalles, trataremos de atraer a todos los públicos.

En su caso, ¿se ha parado a pensar en su propia trayectoria para aplicarlo ahora como director del serial?

— Mi trayectoria, como sucede con cualquier otro músico profesional, no es para nada la convencional. Cuando de niño, quedas atrapado por la música, entras de lleno en un mundo del que no puedes ni quieres salir. En mi caso, todo fue natural desde casi no tener el uso de la razón, algo que no es lo habitual, pero evidentemente afronto como reto atraer a un público ajeno y transformarlo en buenos aficionados. Observo sensibilización en la sociedad gracias a las campañas de colegios, centros educativos, teatros y otras instituciones culturales, lo que indudablemente ayuda.

Parece eterna la queja del escaso apoyo institucional al mundo de la cultura, ¿en este caso qué tal se ha dado?

— No me hubiera gustado que este tema se quedara en el tintero porque esta es una iniciativa 100 % municipal y yo estoy más que sorprendido para bien. Los artistas siempre tendemos a sospechar de las instituciones públicas, pero en este caso no podríamos pedir más. El Ayuntamiento lo ha visto claro, es consciente del potencial de una oferta cultural de calidad, y se ha volcado. El apoyo ha sido decidido, lo cual dada la complejidad que supone arrancar de cero un festival, lo valoro mucho. Además, este soporte va más allá: hay que recordar que el Teatro de La Maestranza tiene una participación municipal, pero también tiene parte del Ministerio y de la Consejería de Cultura y han hecho suyo el proyecto. Para nosotros era algo fundamental.

La Real Fábrica de Artillería se transforma en sede del Festival y epicentro de la vanguardia escénica con cuatro producciones de fuerte carga dramática y estética. En la nave de Fundición podrá verse Les Enfants Terribles, ópera de Philip Glass, una producción del Festival de Ópera de Sevilla – Ayuntamiento de Sevilla, dirigida por Susana Gómez, con dirección musical de Juan García Rodríguez y coreografía de Florencia Oz, los días 26 de septiembre, 2 y 5 de octubre. Por su parte, en el Patio de Carlos III, la Orquesta Barroca de Sevilla interpretará Il Combattimento di Tancredi e Clorinda, de Claudio Monteverdi, una producción del Festival de Peralada, con dirección escénica de Joan Antón Rechi y musical de Fausto Nardi, los días 1 y 3 de octubre.

El Foro Magallanes del mismo recinto acogerá Don Juan no existe, ópera de Helena Cánovas con libreto de Alberto Iglesias, una coproducción del Festival Castell de Peralada, el Teatro Real, el Teatro Maestranza de Sevilla y el Festival de Ópera de Sevilla – Ayuntamiento de Sevilla con la colaboración del Instituto Polaco y el Instituto Adam Mickiewicz. Esta propuesta contemporánea podrá verse los días 7 y 9 de octubre. Por su parte, en la sala escénica del recinto se podrá ver los días 10 y 11 de octubre Es lo contrario, ópera hablada de César Camarero, una producción del Teatro Maestranza de Sevilla.

​En el Real Alcázar de Sevilla se presentará, a partir de las 22 h, los días 25 y 27 de septiembre Il Califfato di Bagdad, la ópera de Manuel García, también producción del Ayuntamiento de Sevilla, con dirección escénica de Guillermo Amaya y dirección musical de Alessandro D’Agostini, junto a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

Además, el 12 de octubre, a partir de las 12 h, en el Salón de Tapices tendrá lugar el recital protagonizado por la mezzosoprano Nerea Berraondo y la pianista Anna Malek.

​En el Teatro Maestranza de Sevilla se podrán disfrutar dos Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart, una producción del Teatro Maestranza de Sevilla en colaboración con la Oper Köln, contará con dirección escénica de Cecilia Ligorio y musical de Iván López Reynoso. Este montaje se ofrecerá los días 4, 8, 10, 11 y 12 de octubre, con la participación de destacados solistas, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y el Coro del Teatro. Estas funciones darán comienzo a las 20 h, salvo la del día 12 de octubre, que hará lo propio a partir de las 18 h. Por otro, el 6 de octubre a las 20 h, el contratenor Franco Fagioli ofrecerá un recital íntimo junto al pianista Michele D’Elia.

​El Espacio Turina, referente habitual de la música en vivo en Sevilla, acogerá cuatro recitales que subrayan la versatilidad del género lírico. El 28 de septiembre, a las 12 h, la reconocida mezzosoprano Vivica Genaux abrirá el ciclo junto a Carles Blanch, Rami Alqhai y Egon Mihajlovic con Obras de Domenico Scarlatti. Dos días más tarde, el 30 de septiembre a las 20 h, el Daahoud Salim Quintet presentará Groovin’ Carmen. Standards de jazz inspirados en Carmen de Bizet. El 5 de octubre, en una sesión matinal que dará comienzo a las 12 h., será Accademia del Piacere, dirigida por Fahmi Alqhai, con Lucía Martín-Cartón y Juan Sancho como solistas, en Il Gran Teatro del Mondo. Pasiones humanas en la música teatral española e italiana, quienes protagonicen la sesión. Finalmente, a partir de las 20 h. del 8 de octubre, Carol García, Elena Sancho Pereg y Teodora Oprisor ofrecerán París, Sevilla, La Habana. Conexiones hispano-francesas en torno a Carmen.

​Las Casas Palacio —Palacio de las Dueñas, Casa Salinas y el Hospital de la Caridad— ofrecerán un marco incomparable para Quien porfía mucho alcanza, ópera de Manuel García, una producción del Festival de Ópera de Sevilla – Ayuntamiento de Sevilla. Adaptada para estos espacios íntimos, se presentará en fechas consecutivas durante los últimos días de septiembre, concretamente los días 28, 29 y 30, con dirección escénica de Emiliano Suárez y dirección musical de Rubén Sánchez-Vieco.
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