Narcos abren fuego contra la Guardia Civil
Sevilla
Nuevo tiroteo en el Guadalquivir: unos narcos abren fuego contra la Guardia Civil en el abordaje de una lancha
Tres agentes del GAR resultan heridos durante la intervención, que se salda con cuatro detenidos y dos embarcaciones intervenidas
La violencia de los clanes de la droga se recrudece. Los tripulantes de una narcolancha abrieron fuego contra agentes de la Guardia Civil el pasado sábado en un caño del río Guadalquivir, concretamente en el conocido como Brazo de la Torre, situado en el término municipal de Aznalcázar. El suceso se produjo durante la intervención de varias embarcaciones semirrígidas.
Según fuentes del Instituto Armado, los agentes localizaron las narcolanchas cuando aparentemente buscaban refugio ante el temporal. Ante esta situación, la Guardia Civil activó un dispositivo especial en el que participaron efectivos del Grupo de Acción Rápida (GAR), apoyados por un helicóptero del servicio aéreo, con el objetivo de interceptar las embarcaciones y evitar su huida.
Durante la intervención, y tras identificarse claramente como guardias civiles, los agentes fueron recibidos a tiros por parte de los tripulantes de una de las narcolanchas y respondieron con disparos intimidatorios para repeler el ataque y proteger su integridad.
La actuación concluyó con la detención de cuatro personas y la incautación de dos embarcaciones semirrígidas. No obstante, tres componentes del GAR tuvieron que ser atendidos por lesiones de carácter leve, sufridas como consecuencia de las maniobras realizadas durante el operativo en una zona especialmente complicada por el estado del terreno.
Este nuevo incidente vuelve a poner de relieve la creciente peligrosidad a la que se enfrentan los agentes destinados a la lucha contra el narcotráfico en el sur de España. Los clanes de la droga operan cada vez con mayor violencia y no dudan en utilizar armas de fuego para intentar escapar de controles policiales o evitar detenciones.
La Guardia Civil mantiene un amplio dispositivo de vigilancia en toda la zona ante la previsión de que más narcolanchas traten de refugiarse allí del temporal. Sin embargo, el terreno inundado, el barro y la crecida del Guadalquivir, debido a las lluvias y los desembalses, dificultan enormemente los desplazamientos y obligan a solicitar apoyo a las policías locales de los municipios de la ribera.