Curro, mascota de la Expo 92, en la protesta contra el cierre del Pabellón de la Navegación

Curro, mascota de la Expo 92, en la protesta contra el cierre del Pabellón de la NavegaciónLegado Expo Sevilla

Sevilla

«La cultura no se cierra, la memoria no se vende»: Curro reaparece en una protesta por el legado de la Expo 92

Decenas de personas se concentran a las puertas del Pabellón de la Navegación para reclamar la continuidad de su exposición permanente y el mantenimiento de los puestos de trabajo

Decenas de personas se han concentrado este domingo a las puertas del Pabellón de la Navegación, en la Isla de la Cartuja, para reclamar la continuidad de su exposición permanente y mostrar su rechazo al cierre de uno de los espacios originales de la Exposición Universal de 1992 que aún se mantienen abiertos al público con su uso original.

La protesta, convocada por la asociación Legado Expo Sevilla, contó incluso con la presencia de Curro, la mascota oficial del evento. Toda ayuda es poca para impedir que la Junta de Andalucía, propietaria del inmueble, impulse un cambio de uso del edificio tras el periodo de análisis técnico y económico que ha anunciado para este verano.

Durante el acto se leyó un manifiesto en el que se denuncia que «el cierre de la exposición permanente del Pabellón de la Navegación no responde a una falta de demanda ni de visitantes, sino a una decisión política orientada a la privatización de un bien público declarado Bien de Interés Cultural».

En el documento se reclama «la continuidad de la exposición permanente, del servicio cultural y educativo, y de los puestos de trabajo»; «la inversión en la actualización y mejora de la exposición 'Sevilla y la Navegación Atlántica'», y «la protección del Pabellón conforme a su condición de Bien de Interés Cultural, sin que la rentabilidad económica prime sobre su función cultural, educativa y social».

Los convocantes también exigen «el fin de los procesos especulativos que afectan también a otros espacios del legado de la Expo'92, como el Canal de los Descubrimientos», y «la asunción de responsabilidades compartidas por parte de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla en la conservación de este patrimonio».

El Gobierno andaluz argumenta que la suspensión provisional de la actividad obedece tanto a unos niveles de asistencia inferiores a los registrados en otros espacios culturales, por ejemplo CaixaForum, como al desembolso económico que requiere su funcionamiento. De acuerdo con las cifras facilitadas por la Consejería de Hacienda, el coste anual de mantenimiento rebasa el millón de euros.

No obstante, a lo largo de la concentración, los asistentes destacaron el valor educativo de la exposición, que durante 14 años ha acercado la historia de la navegación y el papel de Sevilla en la apertura de nuevas rutas al mundo a más de 200 colegios cada año.

La protesta ha concluido con un llamamiento a mantener las movilizaciones en defensa del legado de la Expo 92 y bajo un lema que se repitió durante toda la jornada: «La cultura no se cierra, la memoria no se vende».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas