Un turista devuelve el cuadro de Sorolla desaparecido en Sevilla: «Lo cogí porque me gustó el marco»

Andrés Hurtado, el vecino de Murcia que encontró el original de Sorolla

La historia de un descuido con final feliz  Un turista en paro devuelve el cuadro de Sorolla desaparecido en Sevilla: «Lo cogí porque me gustó el marco»

Andrés Hurtado encontró la obra mientras paseaba y regresó a Murcia convencido de que simplemente se llevaba como recuerdo un objeto abandonado

Un cuadro olvidado en la acera, un turista que pensó que alguien lo había abandonado y un viaje inesperado desde Sevilla hasta Murcia. Esos son los ingredientes de una historia que comenzó con un despiste y que finaliza con la recuperación de una obra de Joaquín Sorolla. La pintura, desaparecida el pasado fin de semana, volverá finalmente a manos de la familia que la perdió.

Andrés, un vecino de Murcia que disfrutaba de unos días de descanso en la capital hispalense junto a su familia, encontró la obra mientras paseaba por el centro. Se alojaba en un hotel de la calle Canalejas y, al ver el cuadro «tirado en la calle», creyó que se trataba de un objeto abandonado. Sin darle más importancia, decidió recogerlo y llevárselo consigo.

Se trata de una obra de pequeño formato en la que figuran dos barcos en una playa. Sin embargo, esto no fue lo que atrajo al turista murciano. «Lo cogí porque me gustó el marco, no por la pintura», ha explicado en declaraciones a Radio Sevilla. Al concluir su estancia en la capital hispalense, introdujo la obra entre su equipaje y regresó a Murcia convencido de que simplemente se llevaba como recuerdo un objeto abandonado.

La historia dio un giro una vez instalado en casa. Movido por la curiosidad, recurrió a herramientas de inteligencia artificial para averiguar qué representaba aquella pintura. El resultado de dicha búsqueda lo dejó perplejo: todo apuntaba a que era un Sorolla. «¡Coño, pero si este cuadro es bueno!», exclamó al descubrir la posible autoría de la obra y su valor artístico.

Mientras tanto, los propietarios ya habían denunciado la desaparición del cuadro ante la Policía Nacional en la comisaría de la Alameda de Hércules, cerca del lugar donde lo perdieron. Según la denuncia, dejaron olvidada la obra en la puerta de un garaje de la calle Rafael González Abreu mientras cargaban el maletero de su coche antes de salir de viaje.

A partir de ese momento comenzó una búsqueda que incluyó la pegada de carteles en español e inglés por el centro de Sevilla. Estos carteles describían la pintura como una pieza «de gran valor sentimental», toda vez que está dedicado a la familia de sus propietarios por el propio Sorolla, con su firma incluida, y solicitaban la colaboración ciudadana para encontrarla.

La familia llegó a plantear la posibilidad de que algún turista se hubiera llevado el cuadro sin conocer su procedencia. Aquella hipótesis acabaría siendo acertada, aunque el destino de la obra –pensaban que podía estar incluso en el extranjero– resultó mucho más cercano de lo que podían imaginar.

Cuando Andrés supo que la Policía buscaba la pintura, no dudó en ponerse en contacto con las autoridades para comunicar que estaba en su poder. Su llamada puso fin al misterio y permitió iniciar los trámites para devolver la obra a sus dueños. Después de recorrer unos 500 kilómetros entre Sevilla y Murcia tras un descuido, el cuadro emprenderá ahora el viaje de regreso a casa.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas