Armengol durante la cena de Navidad del PSOE de Mallorca en Algaida
Armengol agita el «van a por nosotros» y retrata al PSOE como víctima de un ataque «desmedido» por «envidia»
La dirigente socialista hace un llamamiento a la resistencia frente a las investigaciones judiciales y escándalos internos que salpican al partido
Francina Armengol aprovechó la cena de Navidad de la Federación Socialista de Mallorca este fin de semana para transformar un acto interno en un mitin de resistencia política. Ante unos 800 afiliados reunidos en Algaida, la presidenta del Congreso y líder del PSIB-PSOE activó un discurso de confrontación y victimización, alertando de que «van a por nosotros» y presentando al socialismo como objetivo de un «ataque desmedido» motivado, dijo, por la envidia hacia un Gobierno «progresista».
«Ahora más que nunca, vale la pena luchar», reiteró, animando a los asistentes a no «bajar los brazos» y a convertir esos «ataques» en un revulsivo interno.
Sin citar a José Luis Ábalos, Koldo García o Paco Salazar, entre otros socialistas, renegó de estos compañeros salpicados por episodios de corrupción o acoso sexual. «Los compañeros que han traicionado los valores socialistas ya no son compañeros», dijo presumiendo a la vez de las «raíces del Partido Socialista».
«Van a por nosotros»
En cuanto al calendario electoral, se mostró convencida de que «en 2026 y en 2027 pasarán cosas buenas» y cerró uno de los pasajes más celebrados con una consigna guerracivilista: «Van a por nosotros, pero nosotros tenemos la fuerza; el futuro no está escrito, lo escribimos nosotros».
La dirigente socialista criticó la política migratoria del Gobierno balear de Marga Prohens (PP), quien le arrebató el gobierno autonómico en las elecciones de 2023. Armengol afirmó que el Ejecutivo autonómico se niega a acoger a menores inmigrantes no acompañados, cuando la realidad es que Baleares ya atiende a la multitud de menores que llegan en patera y que los servicios asistenciales se encuentran desbordados al 1.100%.
Ante la emergencia migratoria que vive el archipiélago, Prohens ha pedido sin éxito al Gobierno de Pedro Sánchez que se excluya a Baleares del reparto de menores no acompañados desde Canarias, impuesto por el Gobierno central, que sí excluye a País Vasco y Cataluña. Pese a ello, Armengol acusó a la líder popular de «insolidaria», llegando a comparar la acogida de menores africanos con la de niños ucranianos o incluso con los turistas.
Racismo institucional
«No puedo entender cómo se puede ser tan inhumano. Los niños de Ucrania no teníamos problemas al acogerlos. Pero cuando vienen de África, el PP dice que no tenemos dinero para ellos», afirmó deslizando la acusación de un supuesto «racismo institucional» en la estrategia del Govern de Prohens.
En la misma línea, azotó al Ejecutivo autonómico por su «contradicción» en política turística al impulsar por primera vez la contención. «Al principio hablaban de que venía demasiada gente, pero la realidad es que se pasan el día creando plazas turísticas. No somos tontos, hacen negocio para unos pocos; es el PP de siempre», criticó Armengol, que ahora propone medidas de decrecimiento turístico que no aplicó durante su mandato como presidenta balear.
En el ámbito social, la líder los socialistas balares criticó la ausencia de medidas en favor de la vivienda promulgando recetas como la limitación del precio del alquiler que el PP rechaza. «A muchos arrendatarios les subirán 300 euros mensuales el alquiler por la irresponsabilidad de PP y Vox que gobiernan», advirtió, antes de concluir su intervención reclamando «hacer políticas de izquierdas, que enorgullezcan a todos, salir adelante e ir juntos».
Un partido feminista
La secretaria general de los Socialistas de Mallorca, Amanda Fernández, reivindicó el carácter feminista de la formación, a la que definió como «el partido de las listas cremallera», de la Ley de Igualdad y de la coeducación, y recalcó que «el feminismo no es sólo una bandera, es el alma de este partido».
El acto lo abrió la alcaldesa de Algaida, Margalida Fullana, quien dio la bienvenida recordando la figura del fallecido Xisco Antich, ex presidente de Baleares, y su defensa de que es posible «avanzar sin odio y transformar sin violencia». Una apelación a la serenidad que contrastó con el tono de confrontación del resto del discurso.