Fortaleza de San Carlos en Palma EUROPA PRESS 24/3/2017
Adiós a la gratuidad: este castillo empezará a cobrar entrada para «mentalizar» al visitante sobre su coste
La fortaleza de Palma fija un precio máximo de cinco euros por visita para financiar su mantenimiento
El Castillo de San Carlos pone precio, por primera vez, a su interior. La fortaleza del frente marítimo de Palma abandona la gratuidad total y empezará a cobrar por las visitas como fórmula para preservar el monumento y asegurar una gestión sostenible del patrimonio histórico.
La entrada tendrá un precio máximo de cinco euros e incluirá el recorrido completo por el interior de la fortaleza, lo que incluye el patio de armas, la colección de armas Llorente, el torreón y el paseo por la parte superior de las murallas. El acceso da derecho, además, a visitar las salas abiertas al público del museo militar, integradas en el propio recinto.
Se mantiene la gratuidad en buena parte del recinto. El bar-cafetería seguirá abierto sin coste, igual que el paseo por los jardines, donde se exponen esculturas y fondos museísticos al aire libre. También se podrá visitar sin entrada el revellín, a través del camino del frente marítimo.
Garantizar la conservación
«El cobro de entradas busca garantizar la conservación del monumento y asegurar una gestión sostenible del patrimonio», señalan en un comunicado el Consorcio, que asegura que el pago «mentaliza a los visitantes sobre el esfuerzo que supone el mantenimiento del patrimonio histórico», añaden, y de reforzar «la percepción del mismo como bien cultural de valor histórico y patrimonial».
Habrá tarifas reducidas para familias numerosas, personas pensionistas y titulares de la tarjeta ciudadana. El miércoles se mantiene como día de acceso gratuito. Además, se ha creado un bono anual por 12 euros, pensado para quienes visitan el castillo con frecuencia.
El dinero recaudado no se desviará del recinto. Una vez descontados los gastos de gestión, pasará a integrarse en el presupuesto del Consorcio, destinado al mantenimiento y la mejora de las instalaciones. De ahí salen actuaciones como la adaptación de accesos para mejorar la accesibilidad o la restauración del foso.