El consejero, en el centro, junto con los directores generales que le han acompañado a Madrid
Reforma del sistema de financiación
Baleares advierte a Montero que no aceptará «migajas» para que Sánchez contente a Junqueras
El consejero de Economía mantiene que el Govern no subirá los impuestos a los baleares y no aceptará una reforma que aparque las casuísticas insulares
Baleares sale del Consejo de Política Fiscal y Financiera dando un portazo a la ministra Montero: el gobierno autonómico no apoyará un sistema que privilegia a una sola comunidad autónoma y menos aún para saciar el apetito de Esquerra Republicana (ERC) -que ni siquiera gobierna en Cataluña- para que Pedro Sánchez continúe en Moncloa. Su objetivo, una vez más reiterado ante el resto de comunidades, es que el nuevo sistema de financiación contemple las casuísticas y variables propias del archipiélago, como es el crecimiento demográfico y la población flotante.
El vicepresidente primero del Gobierno balear y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha cargado con dureza contra el planteamiento del Gobierno central para reformar el sistema de financiación autonómica y ha advertido de que no se puede construir un nuevo modelo «a la carta de una sola comunidad autónoma mientras al resto se les reparten migajas». A su juicio, el proceso ha comenzado «francamente mal» y está viciado desde el inicio por la estrategia política impulsada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
Costa ha denunciado que la reforma del sistema de financiación no puede responder a acuerdos bilaterales ni a pactos partidistas, sino que debe abordarse desde una negociación multilateral, transparente y justa, en la que se tengan en cuenta los intereses de todas las comunidades autónomas. «Desde el Govern de las Islas Baleares estamos dispuestos a negociar un nuevo sistema de financiación, pero no aceptaremos que se imponga un modelo pensado únicamente para satisfacer a Cataluña y, todavía menos, a las exigencias del señor Junqueras», ha afirmado tras participar este miércoles en Madrid en la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera.
En este contexto, el vicepresidente ha sido especialmente crítico con el papel que está jugando el líder de Esquerra Republicana en la definición de la propuesta del Ministerio de Hacienda. Costa ha recordado que el planteamiento actual es el resultado de varias reuniones privadas entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Junqueras, lo que, a su entender, deslegitima el proceso. «El señor Junqueras no gobierna en ninguna comunidad autónoma, no tiene ninguna responsabilidad institucional y no posee absolutamente ninguna potestad para negociar en nombre de los ciudadanos de las Islas Baleares», ha subrayado, acusando al Ejecutivo central de anteponer su supervivencia política al interés general.
Autonomía tributaria: la línea roja
Durante la reunión del Consejo, Costa ha reiterado con contundencia cuál es la línea roja infranqueable del Govern balear en cualquier nuevo modelo de financiación: la autonomía tributaria. «No aceptaremos bajo ningún concepto un sistema que obligue a Baleares a subir impuestos», ha advertido, al considerar que esta imposición supondría una traición directa a la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas. En esta línea, ha rechazado de plano la posibilidad de recuperar el impuesto de sucesiones, una figura fiscal que, según ha remarcado, «forma parte del pasado en Baleares y debe seguir siendo historia».
El consejero balear también ha lamentado que la ministra Montero haya ignorado de manera sistemática «la voz del Govern, de todo el arco parlamentario balear y de la sociedad civil de las Islas Baleares», que llevan tiempo reclamando que el sistema de financiación tenga en cuenta las singularidades reales del archipiélago. Entre ellas, ha destacado el impacto de la población flotante, el fuerte crecimiento demográfico y los sobrecostes estructurales derivados de la insularidad.
En este sentido, Costa ha criticado duramente la reducción del peso de la insularidad en la ponderación del nuevo sistema, que pasa del 0,6 al 0,5. «Ya era claramente insuficiente y ahora se reduce todavía más. ¿De verdad alguien puede sostener que esto beneficia a Baleares?», se ha preguntado, acusando al Ministerio de Hacienda de minimizar deliberadamente los factores que penalizan al archipiélago.
Finalmente, el vicepresidente ha cuestionado las cifras que maneja el Gobierno central para defender su propuesta. Aunque desde Madrid se asegura que Baleares recibiría unos 400 millones de euros adicionales con el nuevo sistema, Costa ha advertido de que esa cantidad es claramente insuficiente y muy inferior a lo que correspondería si se hubieran atendido las reivindicaciones de la comunidad. «Si se hubieran tenido en cuenta nuestras demandas, estaríamos hablando de una mejora de cientos de millones de euros más», ha afirmado.
«Desde el Govern no estamos dispuestos a renunciar ni a un solo euro que corresponde a los ciudadanos de las Islas Baleares», ha concluido Costa, insistiendo en que el debate no es únicamente una cuestión de cifras, sino de respeto institucional, equidad territorial y justicia para una comunidad que, una vez más, se niega a ser tratada como de segunda categoría.