Atención a un nombre: Joan Serra Siquier

Coalició per Mallorca califica la regularización masiva de 500.000 inmigrantes, ideada por Sánchez para tapar la ruina del PSOE, de «improvisada e injusta» y alerta de un «colapso social» en Baleares

Coalició per Mallorca se suma al rechazo de PP y Vox a la regularización masiva de 500.000 inmigrantes. Dicha opción política, de la que forma parte el Pi, alerta de un posible «colapso social en Baleares». La opción más importante, pues, del hoy dispersado regionalismo de centro se sitúa de esta manera junto a PP y Vox. Y parece que, de momento, no se le han caído los anillos a nadie.

La nota de prensa de CXM aparece firmada por su gabinete de comunicación pero fue directamente inspirada por el nuevo valor en alza de ese grupo político. Se trata de Joan Serra Siquier, quien en sus años mozos militó en las juventudes del PSM, partido del que su madre, Catalina, fue regidora en el ayuntamiento de mi pueblo natal. Pero aquel partido -que contaba con «pesos pesados» y tenía una línea política inequívoca- derivó en lo que es hoy: un grupúsculo comunistoide de clara tendencia anti sistema con unos líderes -¿he escrito «lideres»?- desnortados, que ostentan la singularidad de predicar aquello en lo que no creen. Joan Serra, de quien me han asegurado que tiene una cabeza muy bien amueblada, vio venir el ocaso de los dioses y abandonó la sección juvenil pesemera. Entonces todavía era un chaval, pero durante el paréntesis en el que permaneció alejado de la política, nunca renunció a su ideología regionalista. Pasó el tiempo y Serra recaló en el Pi, dónde ahora milita. Me dicen que no se le conocía madera de líder pero las circunstancias le están llevando a destacar sobre la mediocridad de algunos de sus conmilitones, que a lo largo de esta legislatura, con el partido al borde del encefalograma plano, han pasado por el Consell Insular sin pena ni gloria. Joan Serra, vinculado profesionalmente al sector del alquiler turístico, podría estar llamado a ejercer un papel preponderante en una formación política que, de cara al 2027, se lo jugará todo a cara o cruz.

Volviendo a su oposición a la regularización exprés, ideada por Sánchez para tapar mediáticamente el derrumbe del PSOE, Serra la califica de «improvisada» e «injusta», al tiempo que señala que el gobierno central está cometiendo un «grave error». Asegura que desde Madrid se ignora «la realidad de unas islas ya en el límite de su capacidad en vivienda, sanidad, educación y recursos naturales». Y añade: «la medida agravará la crisis inmobiliaria y la expulsión de residentes, al tiempo que saturará unos servicios públicos ya desbordados».

Este planteamiento -muy propio, por otro lado, del mallorquinismo político- coincide casi exactamente con lo expresado por los altos estamentos del Govern Balear. Creo que es la primera vez que eso ocurre en la actual legislatura, léase que una opción de centro se desmarque claramente hacia la derecha. Ojo a este detalle que para mi es significativo de cómo podrían discurrir los acontecimientos a partir de la primavera de 2027, dependiendo ello -claro está- de que Coalició per Mallorca recupere los tres escaños que obtuvo Jaume Font en 2015 y 2019.

Es pronto para aventurar lo que pueda pasar, pero yo, con el favor del Altísimo, pienso ir contándolo. Pese a quien pese, lo aviso.

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