El Colegio Oficial de Médicos de Baleares denuncia las "tarifas indignas" de la sanidad privada

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Sanidad en Baleares

Nueve de cada diez médicos de la privada acusan a las aseguradoras de degradar la calidad asistencial

El Colegio Oficial de Médicos de Baleares denuncia la deriva preocupante del sistema, con honorarios «obsoletos», un aumento asfixiante de la burocracia y un modelo basado en pólizas de bajo coste

La sanidad privada en Baleares atraviesa uno de sus momentos más delicados. El Colegio Oficial de Médicos de Baleares (Comib) ha denunciado públicamente este miércoles la deriva preocupante del sistema, con honorarios «obsoletos», un aumento asfixiante de la burocracia y un modelo basado en pólizas de bajo coste que, según los profesionales, está deteriorando la calidad asistencial y poniendo en riesgo la supervivencia del sector.

El aviso no es menor. La organización colegial reclama una «reforma profunda» para evitar el colapso de la sanidad en su conjunto ya que el problema, según explican, no afecta sólo a los médicos de la privada sino también al sistema público que acoge a todos esos pacientes resabiados que huyen de las clínicas por la mala atención.

La denuncia se apoya en los resultados del Estudio de los profesionales del sector de la medicina privada 2025, elaborado a partir de una encuesta realizada a 236 médicos de las islas y presentado este miércoles. El informe dibuja un escenario «crítico», dominado por tarifas estancadas desde hace años y cargas administrativas que dificultan el trabajo clínico diario.

Según el COMIB, el sector se encuentra atrapado en una dinámica que amenaza con romper el equilibrio sanitario, como es la dependencia de compañías aseguradoras que priorizan el bajo coste, unas consultas cada vez más limitadas en tiempo y una relación deteriorada entre médicos y entidades privadas.

Un modelo asfixiante

Los datos del estudio son contundentes. El 90% de los médicos consultados considera que las aseguradoras privadas no favorecen la calidad asistencial. Además, el 87% califica las tarifas actuales como malas o muy malas, mientras que el 85% cree que el modelo de pólizas low cost tiene un impacto negativo directo sobre la atención al paciente.

La insatisfacción es generalizada: el 77,9% se declara insatisfecho o muy insatisfecho con el sistema, y más del 70% valora como insuficiente la relación profesional con las aseguradoras.

El resultado, según resume el Colegio, es una tendencia creciente: cada vez más médicos deciden abandonar el sector privado o reducir su actividad en él, lo que provoca un efecto dominó sobre la sanidad pública.

«Estamos ante un modelo que no es sostenible a corto plazo», advierten desde el Comib, que alerta de que la precarización de la privada termina trasladándose inevitablemente al sistema público.

Consecuencias en cadena

El deterioro del sistema privado, subrayan desde el Colegio de profesioanles, no se queda en un conflicto laboral o económico. Tiene consecuencias directas sobre los ciudadanos.

Entre los principales riesgos identificados, el Comib señala el aumento de la presión asistencial en la sanidad pública, que debe absorber los casos complejos derivados desde un sector privado cada vez más limitado, lo que genera un modelo de «baja resolución».

También advierte de la dificultad creciente para retener médicos en Baleares, un problema especialmente sensible en un territorio insular donde atraer y mantener profesionales sanitarios resulta ya complicado.

El informe incluye además una alerta sobre la seguridad del paciente: los tiempos de consulta son insuficientes, lo que puede afectar a la calidad diagnóstica y al seguimiento clínico.

Por último, los médicos advierten de una dependencia cada vez mayor de grandes grupos sanitarios, que concentran la oferta asistencial y reducen la autonomía profesional.

Ante este panorama, el Colegio Oficial de Médicos de Baleares reclama una reforma integral del sistema privado que desemboque en un actualización anual de los baremos según el IPC y la complejidad de los actos médicos, así como una reducción de la burocracia para agilizar autorizaciones clínicas.

También plantean implementar modelos alternativos como el reembolso o copagos responsables, revisar el nomenclátor con la participación de sociedades científicas y establecer acuerdos específicos para especialidades especialmente tensionadas.

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