El acusado, en la vista preliminar en la Audiencia

EUROPA PRESS
26/2/2026

El acusado, en la vista preliminar en la AudienciaEuropa Press

Tribunales

El administrador que vendió el paraíso mallorquín de los jeques a sus espaldas

Se enfrenta a seis años de prisión por falsedad y por un presunto fraude de 303.000 euros tras alquilar fincas, vender derechos de caza y emitir facturas por trabajos inexistentes

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial juzgará próximamente al administrador de las fincas que una familia de Kuwait tenía contratado en Mallorca y Madrid y que les habría estafado unos 303.000 euros. Entre las propiedades afectadas se encuentran las fincas de 'Betlem’, ‘Capocorb’ y ‘Ses Planes’, ‘‘Son Jaumell’ y la madrileña ‘La Naveta’. Este jueves ha tenido lugar la vista preliminar previa al juicio.

El acusado era el guardián de las llaves. Su misión era mantener las mansiones para cuando la familia kuwaití decidiera aterrizar en la isla o en la capital. Sin embargo, aprovechando que los dueños miraban hacia el Golfo, el administrador empezó a mirar hacia el bolsillo propio.

En septiembre de 2017, el gestor decidió que las fincas ‘Betlem’ y ‘Capocorb’ lucían mejor con inquilinos, aunque la propiedad no supiera de su existencia. Las arrendó por cinco años a cambio de 20.000 euros anuales. De aquel montante, se esfumaron 50.000 euros que nunca llegaron a las cuentas de los jeques.

El «modus operandi» se repitió en ‘Ses Planes’, donde el pago por el alquiler no fue en metálico, sino en «especies»: trabajos de mantenimiento que el administrador cobró dos veces, una a los arrendatarios y otra, mediante facturas infladas, a las empresas de la familia estafada.

Caza y madera

La ambición del administrador no se detuvo en las casas. En mayo de 2019, según el escrito de acusación al que ha tenido acceso este diario, el procesado falsificó la firma de la propietaria para obtener permisos de caza en Mallorca y Madrid. No buscaba trofeos para el salón, sino dinero rápido: vendió los derechos cinegéticos por 12.000 euros cobrados en mano. Incluso los pinos de las fincas fueron objeto de mercadeo; vendió madera por valor de 8.000 euros, quedándose con una suculenta «comisión» personal de 1.500 euros.

Pero el golpe maestro llegó con la creación de su propia mercantil en 2018. Bajo el paraguas de la confianza ciega que los kuwaitíes tenían en él, consiguió que le adjudicaran el mantenimiento integral de las propiedades. Fue entonces cuando la ficción superó a la realidad: entre 2020 y 2022, el acusado giró cuatro facturas por servicios que jamás se prestaron o que solo se ejecutaron sobre el papel. El coste de estos trabajos fantasma ascendió a 290.000 euros.

La Fiscalía solicita para el acusado seis años de prisión, el pago de una multa de unos 38.000 euros y que indemnice a la familia con una cantidad equivalente al dinero presuntamente estafado. El Ministerio Público le atribuye un delito de falsedad en documento mercantil.

En la vista preliminar celebrada este jueves, las partes resolvieron diversas cuestiones previas y propusieron y aportaron las pruebas que se practicarán en el juicio. Por el momento, la Sala no ha señalado fecha para la celebración de la vista oral.

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