Cartel de la asociación Fem-ho en català contra el bilingüismo de las placas en Ibiza

Cartel de la asociación Fem-ho en català contra el bilingüismo de las placas en Ibiza

El español, excluido de las calles de Ibiza: el PP da marcha atrás por la presión de una entidad catalanista

El Ayuntamiento suspende la licitación de la rotulación bilingüe tras un recurso de Fem-ho en català, que tacha de «inadmisible e injustificada» la presencia del castellano

Una asociación catalanista radicada en Menorca, Fem- ho en Català, ha forzado al Ayuntamiento de Ibiza, gobernado por el PP, a suspender la adjudicación de un contrato para la adquisición de nuevas placas y rotulación de los nombres de las calles de la ciudad. El objetivo era rotular términos genéricos como calle, avenida o plaza en las dos lenguas oficiales, por ejemplo ‘carrer-calle’, ‘passeig-paseo’ o ‘avinguda-avenida’.

La mesa de contratación estaba a punto de entrar en la última fase de la adjudicación cuando esta entidad, presidida por Moritz Werner, presentó un recurso de alzada contra el Ayuntamiento por pretender que figurara en las placas la denominación de calles y avenidas tanto en castellano como en catalán. El consistorio finalmente ha dado marcha atrás y anuncia que volverá a licitar el concurso con placas «plenamente en catalán, tal y como obliga la normativa vigente».

Fuentes del consistorio explican a El Debate que «no es una decisión política del Ayuntamiento sino una estimación favorable del recurso por parte de los técnicos y letrados». El recurso les obliga ahora, por tanto, a licitar el concurso con un diseño que incluya el tipo de vía únicamente en catalán.

Fom ho en Català es una entidad fundada por exmiembros de la Plataforma per la Llengua en Menorca. Su presidente es un joven de 25 años que ejerce de profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Barcelona. No es la primera vez que logra obligar a la Administración en las Islas a mantener la imposición lingüística del catalán. Anteriormente en Alaior consiguió que el Ayuntamiento de este municipio menorquín tuviera que cambiar el expediente con el que justificaba el nombramiento de la bióloga Margalida Comas como hija ilustre del municipio. En el mismo, figuraba el nombre en castellano, Margarita, y Fem ho en Català forzó al Consistorio a cambiar de opinión. Al igual que en Ibiza, ambos ayuntamientos están gobernados por el PP.

La nueva victoria de la entidad se traslada ahora al ayuntamiento ibicenco, donde ha conseguido suspender la adjudicación de este contrato para la compra de las nuevas placas de la nomenclatura vial en formato bilingüe. Según la asociación catalanista, es «del todo inadmisible e injustificado» que figure también en castellano. Alega que el catalán es la «lengua propia» de las Islas y, por lo tanto del consistorio ibicenco. Así lo establecen el Estatuto de Autonomía, la Ley de Normalización Lingüística y, en el caso municipal, el Reglamento de Normalización Lingüística.

«Hacer rótulos bilingües es ilegal»

«Tenemos que tener en cuenta que ya hace cuarenta años que se empezaron a instalar los primeros rótulos indicadores de calles y vías en catalán. No debe haber ningún municipio en Baleares que no los tenga normalizados. Ibiza era una anomalía en el paisaje lingüística insular», añade la asociación afín a los llamados espías del catalán.

En su perfil de Instagram, Fem ho en Català explica que «los técnicos jurídicos y lingüísticos» del Ayuntamiento de Ibiza «han analizado el caso y han aceptado nuestro posicionamiento», es decir, «hacer rótulos bilingües es ilegal». Por ello, el Ayuntamiento «ha cancelado esa licitación y volverá a convocar una nueva con los rótulos plenamente en catalán, tal y como obliga la normativa vigente».

La Ley de Normalización Lingüística dicta en el punto 1 del artículo 15 que la «rotulación pública se hará en lengua catalana, acompañada, si hiciera falta, de signos gráficos que faciliten su comprensión a los no catalanohablantes».

Sin embargo, ese mismo punto añade que «la rotulación en catalán y en castellano se utilizará cuando así lo aconsejen las circunstancias sociolingüísticas». Y ahí es donde los técnicos y letrados no han querido entrar y se han limitado a desaconsejar el bilingüismo para mantener la exclusividad del catalán en una isla turística y con uno de cada tres residentes extranjeros.

El Ayuntamiento del PP recula

El Ayuntamiento de Ibiza, gobernado por el popular Rafael Triguero, recula y acepta ahora que el pliego de condiciones que fijaba que los rótulos de las calles serían bilingües sea sólo en catalán «Procede declarar de oficio el desistimiento del procedimiento de licitación y no adjudicar el contrato vista la invalidez por la ilegalidad del clausulado del pliego de prescripciones técnicas en cuanto a que exige que las señales verticales de rótulos de nombres genéricos de calle, vía, plaza, etc, deban estar en ambas lenguas ofíciales de la Comunidad Autónoma de Baleares cuando sólo es posible su suministro en lengua oficial catalana, no en ambas».

La entidad aplaude la marcha atrás del consistorio: «Nos alegramos de que el Ayuntamiento de Ibiza haya escuchado nuestra demanda y que sus técnicos la hayan avalado», concluye.

Vox acusa al alcalde de alimentar a los radicales

Frente a la satisfacción de Fem-ho en catalán, Vox criticó al PP por actuar como «el mejor alumno del separatismo catalán».

«Es vergonzoso que un gobierno con mayoría del PP declare que es 'ilegal' rotular en la lengua común de todos los españoles. Utilizan el Reglamento de Normalización Lingüística de 1992 como una mordaza para evitar que el castellano sea visible en nuestras calles», señala el grupo municipal.

Vox reivindicó que bilingüismo es un derecho reconocido constitucionalmente y lamentó que la actitud de Triguero sólo sirva para «alimentar a entidades radicales que viven de perseguir el español». Asimismo, criticó que sea una entidad de Menorca la que «dicta las leyes al alcalde», quien, a su juicio, «prefiere dar carpetazo y esconder el español por miedo a los radicales» en lugar de defender la cooficialidad.

Vox anunció la revisión inmediata del Reglamento de Normalización Lingüística para adaptarlo a la realidad social de una ciudad donde el español es la lengua materna mayoritaria.

«No vamos a permitir que se trate el castellano como una lengua extranjera o ilegal en su propia tierra», han sentenciado, elevando el tono de una brecha que amenaza con complicar las relaciones entre ambas formaciones en el archipiélago.

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