El acusado, durante la sesión del viernes
Palma
El acusado de matar a patadas a su exsuegra monta el 'show' y acaba expulsado del juicio
El procesado ha interrumpido la vista para exigir un cambio de abogado, se ha levantado pese a las advertencias del magistrado y los policías han tenido que sujetarlo
La amenaza del presidente del tribunal apenas ha tardado unos segundos en cumplirse. El acusado se ha removido en el banquillo, ha levantado la voz y ha gesticulado de forma desafiante mientras insistía en que se encontraba en situación de «indefensión» por no haberse aceptado su petición de cambio de abogado. «Si sigue hablando será expulsado», le ha advertido el magistrado. Pero el hombre, lejos de recular, se ha puesto en pie de forma brusca, obligando a intervenir a los agentes que lo custodiaban. Sujetado por los efectivos y todavía encarado verbalmente con el presidente del Tribunal del Jurado de la Audiencia Provincial, ha acabado siendo conducido fuera de la sala en una escena de tensión que ha marcado el inicio de la sesión de este lunes del juicio por el asesinato de su suegra en la Colònia de Sant Jordi, en septiembre de 2024.
El incidente se ha producido nada más arrancar la vista oral. El acusado ha solicitado la palabra para denunciar una supuesta «indefensión» después de que no prosperara su petición de relevo del letrado de oficio que le asiste. El presidente del tribunal le ha recordado entonces que esa solicitud ya había sido desestimada y que tendría ocasión de intervenir el próximo miércoles para exponer lo que considerase oportuno.
Lejos de aceptar la indicación, el procesado ha continuado interrumpiendo el desarrollo de la sesión. El magistrado le ha reiterado en varias ocasiones que, si persistía en esa actitud, sería expulsado y devuelto a los calabozos. El acusado ha mantenido el pulso verbal hasta levantarse repentinamente del asiento, momento en el que los agentes han tenido que sujetarlo para evitar males mayores. Acto seguido, el presidente ha ordenado su expulsión y el juicio ha continuado durante unos minutos sin su presencia.
El acusado ha regresado a la sala alrededor de diez minutos después, una vez ha aceptado permanecer quieto y guardar silencio durante el resto de la sesión.
El acusado recibió a los guardias civiles ensangrentado
Una sesión marcada por las declaraciones de los agentes de la Guardia Civil que actuaron en el crimen. Todos han coincidido en señalar que el acusado salió a recibirlos cuando llegaron al escenario de los hechos con las piernas y los pies llenos de sangre.
Los guardias civiles han comparecido este lunes ante el Tribunal del Jurado que juzga a un hombre acusado de asesinar a su suegra propinándole talonazos en la cabeza durante unos 15 minutos. La Fiscalía ha solicitado para él una condena de 20 años de prisión por asesinato, mientras que la acusación particular ha reclamado prisión permanente revisable.
Según han relatado los agentes, el acusado los esperó en el lugar vestido con chancletas y visiblemente ensangrentado de cintura para abajo. Aunque se mostraba nervioso, no mantuvo una actitud agresiva con los efectivos desplazados hasta la vivienda. Los guardias civiles han explicado que repetía constantemente frases como «yo no he sido», «os he llamado yo» y «os estáis equivocando».
Los testimonios policiales han formado parte de la tercera sesión del juicio con jurado popular que se sigue en la Audiencia Provincial y que comenzó el pasado viernes con la constitución del jurado y la exposición de los informes iniciales de las partes.
Durante aquella primera jornada, la fiscal del caso llegó a definir al acusado como «la maldad personificada» al describir la brutalidad de la agresión mortal que, según sostiene el Ministerio Público, acabó con la vida de la madre de su expareja.
Los hechos juzgados se remontan a la madrugada del 25 de septiembre de 2024 en la Colònia de Sant Jordi. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el acusado ha aprovechado que la mujer llegó sola al domicilio donde convivían para atacarla en el porche de la vivienda.
El Ministerio Público sostiene que la tiró al suelo y comenzó entonces una agresión extremadamente violenta, propinándole numerosas patadas y talonazos en la cabeza durante al menos un cuarto de hora. Las lesiones sufridas por la víctima fueron, según la acusación, incompatibles con la vida.
La Fiscalía mantiene que la agresión se produjo de forma deliberada y con una violencia extrema, motivo por el que ha solicitado una pena de 20 años de cárcel. La acusación particular, por su parte, entiende que concurren circunstancias suficientes para reclamar la prisión permanente revisable.
El juicio continuará durante los próximos días con la declaración de nuevos testigos, agentes e informes periciales que deberán esclarecer ante el jurado las circunstancias exactas de una muerte que conmocionó a la Colònia de Sant Jordi.