Manifestación por el catalán convocada por la entidad soberanista OCB
«Un auténtico disparate»: Sa Fundació carga contra la UIB por imponer el catalán frente al menorquín
Respalda el uso oficial del término por parte del Consell de Menorca y censura la «politización e ideologización» de la universidad pública balear
Sa Fundació ha roto una lanza en favor del Consell Insular de Menorca, tras la reciente polémica por el uso del término «menorquín» en las bases de ayudas y documentos oficiales de la administración insular. Para la entidad, el rechazo de la Universitat de les Illes Balears (UIB) a esta denominación no es más que una muestra de la «ideologización y politización» que impera en su departamento de lingüística.
Desde Sa Fundació califican de «muy grave» que la UIB, institución que por mandato debería proteger las modalidades insulares, no reconozca como válida una forma que los ciudadanos han utilizado históricamente durante siglos. Considera un «auténtico disparate» que se pretenda imponer por la fuerza el término «catalán» para referirse a la lengua propia de la isla.
«Es una denominación que los menorquines nunca han utilizado tradicionalmente y que, todavía hoy, no es aceptada por una amplia mayoría de hablantes», recuerda la fundación.
Defensa del menorquín
La defensa del «menorquín» no se basa únicamente en la tradición oral, sino en el marco jurídico vigente. La entidad recuerda que tanto el Estatuto de Autonomía de Baleares como la Ley de Normalización Lingüística obligan a la protección y promoción de las modalidades de cada isla. Sin embargo, denuncian que esta protección «nunca se ha aplicado realmente», lo que pone en jaque la supervivencia de las formas tradicionales de hablar.
Asimismo, Sa Fundació cita el artículo 9 de la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos, que garantiza a toda comunidad el derecho a codificar y preservar su sistema lingüístico «sin interferencias inducidas o forzadas».
El comunicado recuerda que la decisión sobre cómo llamar a su lengua corresponde exclusivamente a los menorquines y no a entidades externas o formaciones políticas.
Por último, la entidad anima a los consistorios de la isla a seguir el ejemplo del Consell y emplear el término «menorquín» en sus comunicaciones. Reivindican el reconocimiento oficial para una denominación que consideran parte esencial del patrimonio cultural e histórico de la isla.