Un hombre realiza un examen
Baleares
Nacionalidad a la carta: la Policía busca a un residente de Baleares que pagó a un suplantador para aprobar
El hombre huyó de España tras pagar a una red criminal para que le suplantara en el examen de nacionalidad después de que su cómplice fuera pillado
Su plan era pagar para que otro pusiera los conocimientos y él sólo tuviera que recoger el pasaporte español en Palma. Un residente en Baleares confió en que un parecido físico razonable o un documento manipulado bastarían para burlar la ley a cientos de kilómetros, en un aula de Pamplona. Pero no contaba con el «ojo» imperturbable de la inteligencia artificial de la Policía, que ha desnudado el fraude y ahora lo busca tras huir de las islas convertido en un fugitivo de la Justicia.
La Policía Nacional sigue el rastro de un residente en Baleares que presuntamente pagó a una red criminal para que otros se examinaran en su lugar y así obtener la nacionalidad española. La investigación, bautizada como operación Fugax, ha destapado una trama de suplantaciones en los exámenes de idioma DELE del Instituto Cervantes, requisito sine qua non para conseguir el pasaporte español.
La sospecha nació en la Brigada de Extranjería de Navarra tras detectar irregularidades en las pruebas celebradas en Pamplona. Allí, dos individuos intentaron pasar el examen el pasado febrero utilizando identidades ajenas. Según los investigadores, el grupo operaba mediante dos métodos. O bien, falsificando documentos originales para cambiar la foto por la del suplantador o, simplemente, enviando a un compatriota con un gran parecido físico para que utilizara la documentación real del interesado.
Pillado por la inteligencia artificial
En esta ocasión, el engaño no superó el control de accesos. Los empleados detectaron anomalías en los pasaportes y tarjetas de identificación, lo que puso a la Policía sobre la pista de los autores. La clave fue el uso de «novedosas herramientas de análisis facial apoyadas en inteligencia artificial» de la Policía Científica, que permitieron poner nombre y apellidos a los sospechosos.
Agentes de Navarra se desplazaron hasta Vic (Barcelona) para detener a dos de los implicados por falsedad documental, usurpación de estado civil y pertenencia a grupo criminal. Sin embargo, el cliente de Baleares y un cuarto implicado ya habrían abandonado España para evitar su captura. La operación ha contado con el apoyo de las jefaturas de Baleares y Cataluña para desarticular este sistema de «nacionalidad a la carta».