Balti Picornell señala el insulto en redes sociales
Un diputado de Vox amplía su querella contra un ex presidente del Parlament por seguir llamándole «nazi» tras ser imputado
Jorge Campos denuncia que Balti Picornell «se vanagloria» del insulto tras ser citado ante el juez y fomenta un «clima de hostilidad» en las redes
Ni la citación judicial ni la condición de investigado parecen haber templado el ánimo de Balti, Baltasar Picornell. Lejos de retractarse, el expresident del Parlament balear ha redoblado sus ataques en el fango de las redes sociales en los últimos días, lo que ha empujado a Jorge Campos a presentar una ampliación de su querella contra éste. Donde antes había un «puto nazi», ahora hay una «reivindicación y se vanagloria» de los insultos, sostiene la defensa del líder de Vox.
Según el escrito remitido al Tribunal de Instancia de Palma, al que ha tenido acceso El Debate, Campos acusa a Picornell de «persistir e intensificar» su conducta injuriosa a pesar de saberse ya bajo el foco de la Justicia.
Picornell, que ya estaba citado a declarar como investigado el próximo 11 de junio por posar ante una fotografía en una pintada que rezaba «J. Campos, puto nazi», se mofó de Campos tras la admisión a trámite de la querella inicial y ello alentó a otros usuarios a señalarlo. La defensa de Campos sostiene que el investigado no sólo no cesó en sus ataques sino que ha convertido su perfil en la red social X (antes Twitter) en un altavoz de «señalamiento» y «jactancia».
El escrito detalla que Picornell ha «reposteado» mensajes de terceros donde se reitera este insulto e, incluso, ha difundido imágenes de pintadas callejeras con el mismo texto.
«El investigado reivindica y se vanagloria del insulto, amparando expresiones injuriosas de terceros y validando actos de señalamiento», sostiene el escrito.
Capturas de pantalla
Entre las pruebas aportadas figuran capturas de pantalla de publicaciones realizadas el pasado 21 y 22 de mayo. En una de ellas, Picornell se mofa de la situación publicando una viñeta con la leyenda: «¡Me ha llamado 'puto nazi'!», acompañada de un irónico «Bona nit (buenas noches)...». Para la acusación, esto es una «continuación delictiva» que busca dañar el honor y la seguridad personal del representante público.
En otro mensaje, geolocalizado en Costitx, publicó el mensaje. «Al final Petra será un lugar de peregrinaje antifascista y el muro un símbolo», refiriéndose al lugar donde se hizo la fotografía.
Además, Picornell ha reposteado mensajes de terceros, entre ellos el diputado Vicenç Vidal o del ex portavoz de Més per Mallorca, David Abril, que reiteran el insulto y vierten expresiones como «éste siempre ha sido un puto nazi».
Retroalimentan el clima de hostilidad
La difusión por parte del investigado de la fotografía de la pintada y de los mensajes anteriores han «retroalimentado el clima de hostilidad» ya denunciado en la querella inicial, agravando el daño al honor, dignidad y seguridad personal.
La acusación sugiere al juez que los hechos podrían encajar en un delito contra la integridad moral, un delito de amenazas e incluso apunta a un eventual delito de odio por el «clima de hostilidad» generado por Picornell para que sus seguidores lanzaran unas expresiones intimidatorias que, según expone, ponen en riesgo la seguridad del diputado de Vox.
El abogado de Jorge Campos pide que se incorporen estas nuevas evidencias a la causa principal por su «evidente conexión» y que la Policía Nacional, a través de su Unidad de Delitos Tecnológicos, certifique la veracidad de los mensajes antes de que puedan ser borrados. Si se aplica la figura de «continuidad delictiva», elevaría considerablemente la posible pena y la responsabilidad civil.
«La libertad de expresión protege la crítica, pero desaparece cuando se convierte en un señalamiento para eliminar, incluso físicamente, al que piensa diferente», recordó el diputado en declaraciones a este diario la pasada semana. Para Campos, el uso del término «nazi» es una herramienta de deshumanización.
El diputado relató en su entrevista a este diario que ha sido víctima de amenazas reales que han brotado a la sombra de las publicaciones de Picornell: «A ti también te iremos a buscar», «Mis abuelos te hubieran reventado la cabeza» o «Rata genocida infrahumana».
A dos semanas de que Picornell suba las escaleras de los juzgados de Vía Alemania el próximo 11 de junio, la tensión se traslada al barro digital.