Entrada al servicio de Urgencias en el Hospital Son Espases
Polémica en la isla
La sanidad balear cierra filas con los médicos del mayor hospital de Mallorca tras las acusaciones de boicot interno
Los jefes de servicio del hospital, el sindicato médico y la Consejería de Salud rechazan las informaciones que vinculan la presión asistencial con retrasos deliberados en las altas por el conflicto de los incentivos económicos
Indignación máxima entre los médicos baleares por las acusaciones de boicot en el principal hospital de las islas, Son Espases, en Palma. Las informaciones que relacionan el aumento de la presión en urgencias con retrasos deliberados en las altas hospitalarias derivados del conflicto por los incentivos económicos, ha unido a jefes de servicio, colegios profesionales, sindicatos médicos y Govern en una defensa cerrada de los facultativos. Todos ellos rechazan las acusaciones y niegan que las decisiones clínicas estén condicionadas por protestas o discrepancias laborales.
La primera respuesta ha llegado de los jefes de servicio de Son Espases, a través de un comunicado difundido por el Colegio Oficial de Médicos de las Illes Balears, en el que califican de «absolutamente falso» que exista un enfrentamiento entre servicios asistenciales. Los responsables de las distintas áreas del hospital sostienen que los profesionales trabajan de forma coordinada, cohesionada y multidisciplinar, con un único objetivo: ofrecer la mejor atención posible a los pacientes de Baleares.
Asimismo, rechazan de forma categórica que se estén retrasando altas hospitalarias o ralentizando procesos asistenciales de manera intencionada. Según subrayan, todas las decisiones se adoptan exclusivamente bajo criterios médicos, científicos y de seguridad para los pacientes, por lo que consideran especialmente grave cualquier insinuación que cuestione la ética y la profesionalidad de los trabajadores del centro.
Los jefes de servicio aprovechan además para reivindicar la importancia de la actividad extraordinaria dentro de la sanidad pública. Recuerdan que este modelo se ha utilizado históricamente en los hospitales públicos para garantizar la continuidad asistencial más allá de la jornada ordinaria y atender necesidades que no pueden resolverse únicamente con la actividad habitual. En este ámbito incluyen desde guardias médicas y actividad quirúrgica adicional hasta consultas extraordinarias, procedimientos diagnósticos complejos, programas de reducción de listas de espera y actuaciones de alta especialización.
Como ejemplo citan los programas de trasplantes, que exigen disponibilidad permanente y la coordinación simultánea de múltiples especialidades médicas, quirúrgicas y de enfermería. También defienden los programas específicos de alta complejidad quirúrgica impulsados en los últimos años, cuya finalidad, aseguran, sigue siendo ofrecer una respuesta adicional cuando las necesidades clínicas y organizativas así lo requieren.
El sindicato Simebal también cierra filas con los facultativos
En la misma línea se ha pronunciado el SIMEBAL-CESM, que ha expresado su preocupación por que el debate sobre la gestión de Son Espases termine derivando en cuestionamientos sobre la profesionalidad de los médicos. El sindicato rechaza «cualquier insinuación» que ponga en duda la integridad de los facultativos y reclama que el análisis de la situación del hospital se realice con rigor técnico, transparencia y respeto institucional. También recuerda que Son Espases es el hospital de referencia de las Islas Baleares y que cualquier valoración de sus indicadores debe tener en cuenta la complejidad de los pacientes atendidos y la presión asistencial que soporta.
El Govern, también con los profesionales
Por su parte, a Consejería de Salud también ha mostrado su respaldo público a los profesionales de Son Espases y ha considerado «inadmisible» que se sugiera que los médicos puedan estar prolongando la estancia hospitalaria de los pacientes como medida de protesta.
El departamento autonómico recuerda que Son Espases asume la actividad asistencial de máxima complejidad de todo el archipiélago y defiende tanto la actividad extraordinaria como los acuerdos específicos de gestión como herramientas necesarias para garantizar intervenciones altamente especializadas y reforzar la capacidad asistencial del sistema público.
La Consejería sostiene que atribuir a los facultativos retrasos deliberados en la atención es una acusación «infundada, injusta y una falta de respeto» hacia unos profesionales que toman decisiones basadas exclusivamente en criterios clínicos. Además, advierte de que este tipo de afirmaciones pueden deteriorar la confianza de los ciudadanos en la sanidad pública. El Govern concluye reiterando su reconocimiento a los profesionales de Son Espases y extendiendo también su apoyo a la dirección del hospital por el trabajo realizado en los últimos años.