Una de las jóvenes del Camino Neocatecumenal de Ibiza que ha participado en la peregrinación por la visita de León XIV a España.

Una de las jóvenes del Camino Neocatecumenal de Ibiza que ha participado en la peregrinación por la visita de León XIV a España.

VISITA DE LEÓN XIV

Los peregrinos de Ibiza vuelven emocionados tras su encuentro con León XIV: «Dios no defrauda»

Más de 60 jóvenes de las Pitiusas participan en la misa del Corpus presidida por el Pontífice

Más de 60 peregrinos de la diócesis de Ibiza y Formentera han regresado a las Pitiusas después de vivir un fin de semana que muchos describen como inolvidable junto al Papa León XIV. La participación en la vigilia juvenil y en la misa del Corpus Christi presidida por el Pontífice en Madrid ha dejado una profunda huella espiritual entre los fieles ibicencos y formenterenses, que destacan la oración compartida, la convivencia y el testimonio de una Iglesia joven y viva.

Los participantes formaban parte de la expedición organizada desde Ibiza para asistir a algunos de los actos más multitudinarios de la primera visita del Santo Padre a España, según ha informado el Obispado en un comunicado. Tras su regreso, varios de ellos han querido compartir cómo esta experiencia ha fortalecido su fe y su compromiso cristiano.

Uno de los testimonios es el de Pablo Moncho, de 36 años, quien reconoce que las incomodidades del viaje quedaron en un segundo plano. «Ha valido la pena», afirma, destacando la esperanza que encontró tanto en la figura del Papa como en el ejemplo de miles de jóvenes reunidos en oración. «Dios no defrauda y nos está buscando. ¡Viva el Papa!», resume.

Cristo en el mundo

También Sharon, una joven venezolana de 26 años perteneciente al Camino Neocatecumenal de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, asegura que la peregrinación transformó su corazón. Aunque inicialmente había decidido no acudir, una lectura del Evangelio cambió su perspectiva apenas dos días antes del viaje. «Comprendí que Dios me estaba llamando a su presencia», explica. Para ella, contemplar a millones de jóvenes reunidos para adorar a Dios fue la confirmación de que «Cristo sigue actuando en el mundo» y de que no está sola en su camino de fe.

Entre los más jóvenes, María Fernanda, de 17 años, destaca el impacto de encontrarse rodeada de miles de personas «unidas por una misma fe». La adolescente reconoce que sus expectativas eran altas, pero que la realidad las superó ampliamente. «La vigilia del sábado fue uno de los momentos más especiales. Ver a tantos jóvenes rezando juntos y viviendo su fe sin miedo me marcó profundamente», explica. A pesar del cansancio acumulado durante el fin de semana, asegura haber regresado a Ibiza «con el corazón lleno de gratitud».

Por su parte, Pablo Huete subraya la dimensión histórica de la visita papal y recuerda especialmente la vigilia celebrada en la Plaza de Lima y la misa en la plaza de Cibeles. «El Papa nos llamó a cambiar la historia con amor», destaca, aludiendo a uno de los mensajes que más le impresionaron del Pontífice.

Luz, sal y fermento

Finalmente, Inés, de 37 años, asegura que esta peregrinación le ha devuelto la esperanza. «Jesús no se equivoca cuando nos dice: 'No estáis solos'», afirma. La ibicenca relata cómo los cantos improvisados en el metro madrileño emocionaban a quienes los escuchaban y reivindica la misión de los cristianos en unas islas donde, a menudo, parece que la fe ocupa un lugar secundario. «Dios nos ha llamado para ser luz, sal y fermento en estas islas», concluye.

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