Prohens, en una vaquería de Campos, su pueblo natal

Prohens, en una vaquería de Campos, su pueblo natal

Adiós proyecto estratégico

Baleares da un portazo a DAMM por su traición a la láctea mallorquina Agama

Prohens considera que el proyecto ya no cumple los requisitos industriales, económicos y ambientales que justificaron su declaración en 2023 como 'proyecto estratégico'

No por manido —que lo está, y mucho— el título de García Márquez, Crónica de una muerte anunciada, deja de representar ciertos finales. Y este es uno. El de DAMM, que después del duro varapalo que asestó al sector lácteo de Mallorca el 3 de marzo de 2026, al anunciar el cierre de Agama y el abandono de la histórica industria que durante décadas sostuvo buena parte del campo mallorquín, ha recibido este viernes la respuesta del Govern: adiós a la consideración de proyecto industrial estratégico. Lo dicho: meses ordeñando la crónica de una muerte anunciada.

La decisión del Ejecutivo balear tiene una evidente carga política y simbólica, porque el mismo proyecto que el Govern declaró estratégico el 1 de diciembre de 2023, por entender que suponía una apuesta de futuro para la industria y el sector primario de la isla, ha terminado perdiendo precisamente aquello que justificó aquel respaldo. Cuando el Consell de Govern otorgó esa declaración, lo hizo porque DAMM presentó un ambicioso plan de 41,8 millones de euros articulado sobre tres pilares inseparables: la ampliación y modernización de la planta láctea de Agama, la construcción de una nueva microcervecera y un nuevo centro logístico.

El corazón del proyecto era precisamente Agama, cuya continuidad debía garantizar un efecto tractor sobre la ganadería mallorquina, mantener empleo industrial y reducir la dependencia de leche llegada desde la Penínsul. Pero nda de eso ocurrirá.

Volantazo al plan inicial

La multinacional comunicó posteriormente la inviabilidad económica de la ampliación de Agama, eliminó esa actuación del proyecto y redujo la inversión prevista prácticamente a la mitad, hasta los 21 millones de euros. Con ese movimiento desaparecían también buena parte de los argumentos que habían convencido al Govern para otorgarle un tratamiento preferente. Los informes técnicos son contundentes. Sin Agama desaparece una inversión de casi ocho millones de euros; se desvanece el impulso previsto para el sector ganadero y la industria láctea mallorquina; se reduce la creación de empleo y también los beneficios medioambientales derivados de producir leche en la isla en lugar de transportarla desde la Península. En definitiva, el proyecto deja de cumplir los objetivos industriales, económicos y ambientales que justificaron su declaración estratégica.

Una traición que duele a Mallorca

El cierre de Agama abrió una herida profunda en el campo mallorquín. La histórica marca láctea, fundada en 1958 y propiedad de DAMM desde hace una década, era la salida comercial de decenas de explotaciones ganaderas locales. El anuncio del cierre fue recibido como una auténtica sentencia para un sector ya exhausto por los costes de producción, la insularidad y la competencia de la leche llegada de fuera. La indignación aumentó cuando numerosos ganaderos denunciaron que la empresa adelantaba varios meses el fin de la recogida de leche respecto a los compromisos que había adquirido. Aquello provocó una reacción política inédita.

El 27 de marzo de 2026, el Ayuntamiento de Campos —municipio profundamente vinculado a la ganadería y, además, localidad natal de la presidenta del Govern, Marga Prohens— aprobó por unanimidad declarar a DAMM persona non grata. PP, Vox y la izquierda votaron juntos para reprochar a la compañía lo que consideraban una ruptura de su palabra con los productores locales y una «estocada mortal» para el sector lácteo balear.

Aquella declaración tenía un fuerte componente simbólico. La decisión adoptada ahora por el Govern sí tiene consecuencias administrativas. Tras culminar el procedimiento previsto en la Ley de Proyectos Industriales Estratégicos de Baleares, el Consell de Govern ha revocado oficialmente la declaración concedida en 2023 al entender que el proyecto presentado ya no guarda semejanza con el que obtuvo aquel reconocimiento. Dicho de otro modo: primero perdió el cariño de los mallorquines, ahora las instituciones le apartan la mirada.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas