Imagen de archivo de una Bobcat como la robada

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Sucesos

El misterioso robo de una minicargadora de 30.000 euros en Mallorca: tres toneladas que se esfumaron

La Guardia Civil investiga cómo pudo desaparecer una minicargadora que difícilmente pasa inadvertida y cuya venta resulta casi imposible

¿Cómo desaparece una máquina de varias toneladas sin que nadie vea nada? La respuesta, por ahora, no la tiene nadie. Ni su propietario, que la dejó aparcada dentro de una obra vallada la tarde del 3 de julio, ni la Guardia Civil, que investiga desde entonces quién consiguió sacar una minicargadora Bobcat de 30.000 euros sin dejar rastro. El último que la vio fue el responsable de la empresa propietaria. Aquella tarde, sobre las 15.30 horas, dio por terminada la jornada y cerró el recinto en el que trabajaban, una obra situada junto al punto verde de Sencelles. La máquina quedó dentro, como cada día. A la mañana siguiente, cuando regresó a primera hora, el escenario había cambiado por completo. La valla presentaba signos de haber sido forzada y la minicargadora había desaparecido.

«No es un robo cualquiera», dicen desde la Guardia Civil. Una Bobcat 763 no puede abandonar el lugar a toda velocidad. Su velocidad apenas permite desplazarse unos pocos kilómetros por hora -once, a lo sumo-, de modo que, para sacarla de allí, o alguien la activó y se la llevó silbando, o la cargaron en un remolque o camión, y adiós. Eso exige planificación, medios y tiempo. Y, pese a ello, nadie ha aportado una pista que permita reconstruir lo ocurrido. Los investigadores han comprobado incluso las cámaras del punto verde contiguo. Sin éxito. Los dispositivos de videovigilancia enfocan exclusivamente al interior de las instalaciones y no alcanzan la zona donde estaba estacionada la máquina.

Con el paso de los días, entre quienes conocen este tipo de maquinaria gana fuerza una hipótesis: que la minicargadora continúe oculta en alguna finca o nave privada. Es inviable venderla en una plataforma de compraventa o en una tienda de segunda mano. Se trata de un mercado muy reducido y cualquier operación levantaría sospechas con facilidad. Por eso han decidido jugar otra baza. Han difundido un cartel con fotografías y todos los datos identificativos de la máquina para impedir que pueda cambiar de manos sin ser reconocida. La minicargadora robada es una Bobcat 763, fabricada en 1999, de color blanco y con evidentes signos de uso. Lleva una pegatina con el nombre Marin en el brazo, el número 763 en uno de los laterales y una rejilla metálica de protección en la cabina.

La empresa también ha hecho público el número de identificación de la máquina, el PIN 512442132, una referencia única que permitiría acreditar su procedencia si alguien intentara venderla o modificar su documentación. Piden, si alguien tiene algún dato o información, que avisen a la Guardia Civil.

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