Uno de los mostradores con la mercancía falsa
Sucesos en Mallorca
La Guardia Civil interviene en Mallorca un arsenal de joyas 'fake' que habrían alcanzado los seis millones
Un perito especializado tuvo que desplazarse desde Madrid para tasar las 5.417 piezas
Si algo tiene Calas de Mallorca, un núcleo costero del este de la isla, son —como su propio nombre indica— calas. También hoteles, apartamentos y tiendas de souvenirs. Lo normal en cualquier destino turístico. Y ¿qué hay más propio de unas vacaciones que volver a casa con un recuerdo del lugar donde uno las ha pasado? Lo de la bailaora de flamenco y el toro quedó atrás hace tiempo. Los imanes están muy vistos. ¿Una pulsera? ¿Unos pendientes? Mucho mejor. El problema llega cuando esa mercancía copia el diseño de una marca de lujo. Entonces deja de ser un recuerdo de vacaciones para convertirse en un presunto delito.
Eso es lo que, según la Guardia Civil, ocurría en tres establecimientos de Calas de Mallorca, donde los agentes han intervenido 5.417 piezas de joyería falsificada cuyo valor habría alcanzado los seis millones de euros si se hubieran vendido como originales. Los tres propietarios de los comercios han sido imputados por un delito contra la propiedad industrial.
La investigación fue desarrollada por la Patrulla Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil de Porto Cristo, que tuvo conocimiento de que varios establecimientos dedicados a la venta de artículos de recuerdo y complementos comercializaban piezas de bisutería que reproducían de forma ilícita diseños y distintivos de conocidas firmas internacionales de joyería.
Los agentes inspeccionaron los comercios dentro de la denominada operación Trébol y localizaron miles de collares, pulseras, anillos y pendientes que imitaban tanto los diseños como los elementos identificativos de marcas de alta joyería.
Sin embargo, cuantificar el alcance económico de la operación no era una tarea sencilla. Para ello fue necesaria la intervención de un perito especializado en joyería, que se desplazó expresamente desde Madrid hasta Mallorca para examinar una por una las 5.417 piezas intervenidas. Tras analizar la mercancía, el experto concluyó que, de haberse comercializado como artículos originales, su valor conjunto habría alcanzado los seis millones de euros.
Esa tasación permitió determinar la magnitud del fraude y dimensionar el perjuicio potencial que la venta de estas falsificaciones habría supuesto para las marcas afectadas.
Tras examinar las 5.417 piezas, concluyó que, de haber sido auténticas y comercializadas como tales, su precio habría rondado los seis millones de euros. Algo más que la flamenca y el toro.