Maria Joaquina Ferrer Matas
Baleares
Cesan por el colapso de las playas de Formentera a la jefa de Costas que denunció un rocambolesco soborno
Maria Joaquina Ferrer Matas fue aplaudida en abril tras rechazar 20.000 euros ocultos en una caja de bombones y denunciarlo
El Ejecutivo de Marga Prohens formalizará este viernes la destitución de la directora general de Costas y Litoral, Maria Joaquina Ferrer Matas, a quien en abril aplaudió tras denunciar a un empresario que pretendió sobornarla con 20.000 euros ocultos en una caja de bombones. La decisión de prescindir de la alta funcionaria se produce en mitad de la temporada turística y tras las continuas quejas del Consell de Formentera y los empresarios del sector por la falta de permisos para la instalación de servicios básicos en los arenales, como hamacas y sombrillas, debido a la rigidez en la tramitación del departamento, según ha avanzado Diario de Mallorca.
En plena temporada turística, numerosos arenales carecen todavía de la autorización administrativa para la instalación de las concesiones habituales de hamacas, sombrillas y servicios de playa. Las fricciones entre la Dirección General de Costas y el Consell de Formentera eran ya insostenibles en las últimas semanas.
Ferrer Matas fue nombrada directora general de Costas y Litoral, dependiente de la Conselleria del Mar y de Ciclo del Agua, el 22 de agosto de 2025. Licenciada en Derecho por la Universitat de les Illes Balears (UIB) y funcionaria de la administración autonómica desde 1996, cuenta con una amplia trayectoria en el sector público, con más de 25 años de experiencia en funciones administrativas, jurídicas y de gestión.
Una caja de bombones y 20.000 euros
El nombre de Ferrer Matas saltó a la palestra el pasado mes de abril tras denunciar un rocambolesco intento de soborno. La directora denunció que un empresario de Porto Cristo había acudido a su despacho oficial para solicitar la agilización de los permisos de un negocio de excursiones turísticas en barco que permanecía encasquillado.
El hombre abandonó las dependencias de la Conselleria dejando tras de sí una caja de bombones. Cuando abrió el paquete, descubrió que en el interior no había dulces sino 20.000 euros en billetes en efectivo. Tras la inmediata denuncia ante la Policía Nacional, el empresario fue detenido.
Tras el incidente, desde el Govern defendieron el rigor ético de su alto cargo. Apenas cuatro meses después de aquel respaldo institucional, la asfixia burocrática del litoral balear ha cerrado definitivamente su etapa al frente del departamento.