Buades
Entrevista Juan Manuel Buades, director de Medicina de la Universidad Beato Luis Belda
Juan Manuel Buades: «Si formamos a nuestros médicos aquí, tenemos más posibilidades de que se queden en Baleares»
El nefrólogo asume la dirección del nuevo grado de Medicina de la Universidad Beato Luis Belda (CEU) en Mallorca con el objetivo de retener el talento balear y frenar la escasez de facultativos
A los 18 años hizo las maletas y puso rumbo a la Universidad de Navarra con la vocación a cuestas, obligado a dejar la isla porque por entonces en Palma no había dónde formarse. Más tarde, ya licenciado y doctorado, el nefrólogo Juan Manuel Buades (Palma, 1968) deshizo el camino de vuelta y regresó a su tierra, rompiendo esa inercia de tantos sanitarios baleares que marchaban a la Península para no volver jamás. Parar esa sangría de profesionales es precisamente la razón de ser por la que echa a andar la nueva Facultad de Medicina del CEU en Mallorca. «Porque si estudian en casa, es más fácil que se queden aquí», resume Buades.
El nefrólogo de formación y referencia de la sanidad balear, asume la dirección del nuevo Grado en Medicina de la Universidad Beato Luis Belda de Palma, aportando una dilatada trayectoria profesional en las islas. Tras pasar por la Clínica Miramar y poner en marcha el Servicio de Nefrología del Hospital Comarcal de Inca en 2007, Buades lidera desde 2010 la jefatura de esta especialidad en el Hospital Universitario Son Llàtzer. Una experiencia clínica que compagina desde 2011 con la coordinación de la Estrategia de Enfermedad Renal Crónica en Baleares y a la que suma su paso por la dirección médica de historia clínica del Ib-Salut.
Buades apura las últimas semanas antes de levantar el telón del nuevo curso 2026-2027 que estrena la primera hornada de sus 55 futuros médicos. «Ya con ganas de que empiece el primer día», reconoce emocionado.
P.- ¿Compaginará su actividad sanitaria con la dirección del CEU?
R.- Sí, en principio yo mantendré mi cargo de jefe de servicio de nefrología del Hospital Son Llàtzer con horario pleno. He pedido una compatibilidad de 17 horas y media al IbSalut que se me ha concedido para poder ejercer como director del grado de Medicina en el Beato Luis Belda.
P.- ¿Qué es lo que le ha motivado a asumir la dirección de Medicina?
R.- Llegado a este momento de mi carrera profesional, que aunque me queda cierto tiempo, ya estoy en las fases más avanzadas, pensé que era el momento de empezar a devolver lo que he recibido y poder enseñar todo lo que he aprendido. Creo que por mi formación humanística y mi ideología encajan muy bien en un centro como Beato Luis Belda, dirigido por la Asociación Católica de Propagandistas, que incluye el humanismo cristiano dentro de su formación. Encaja con mi forma de ver la vida.
P.- ¿Hace falta humanizar la profesión médica?
R.- La profesión médica siempre ha sido humanizada y va a seguir siéndolo pero es muy importante que las nuevas generaciones tengan más claro que se cita mucha vocación para ser médico, enfermero, psicólogo o fisioterapeuta. Tenemos una responsabilidad social que cumplir: cuidar a las personas enfermas, saber cubrirles y estar disponibles de día y de noche, las 24 horas del día. Está muy bien que venga gente muy preparada, pero tienen que estar disponibles para atender a toda la población en todo momento. Y eso que implica sacrificios como hacer guardias, trabajar fines de semana, compaginar la pública con la privada y hacer docencia. Es decir, trabajar bastante.
Las plazas de Medicina se cubrieron enseguida, queda una gran lista de espera y el 80% de los alumnos son de Baleares
P.- ¿Era necesaria la llegada de una universidad privada para formar a más médicos dada la carencia de profesionales en Baleares?
R.- Una de las cosas de las que nos hemos dado cuenta es que si un médico, enfermero o fisioterapeuta nace aquí y tiene una estructura familiar en la isla, es mucho más fácil que vuelva a ejercer. Por lo tanto, si los médicos que formamos son de aquí, tenemos muchas más posibilidades de que se queden, a diferencia de los alumnos de otras áreas que probablemente harán lo mismo en su lugar de origen. Eso es lo que marca la necesidad de tener una nueva facultad de medicina privada como el CEU, donde el 80% de los alumnos son de las Islas Baleares. Eso en unos 10 años, esto puede solucionar la disponibilidad de profesionales que quiera vivir aquí -frente a las dificultades de la vivienda y el nivel de vida- y es algo fundamental. No sólo por eso, también aporta una fuente de contacto con la investigación y la docencia para el gran talento que hay en la sanidad privada de Baleares y que hasta ahora no había tenido esa oportunidad.
P.- Decía que el 80% de los alumnos matriculados son de Baleares. ¿Cuál es el perfil de esta primera hornada?
R.- En general, en todos los procesos de selección sanitaria hay más mujeres que hombres, y aquí ocurre lo mismo. Son personas que han visto que el CEU les ofrece una formación muy interesante sin moverse de su casa. Hasta hace poco, para estudiar Medicina teníamos que irnos a otra comunidad autónoma, me pasó a mí. Desde que tenemos la UIB hay una opción, pero como depende de la nota de corte de la EBAU, aquí vienen estudiantes de toda España. En el cambió en el CEU, al ser una vía de elección directa, es más probable que los alumnos baleares tengan un acceso más garantizado en su propia tierra.
P.- ¿Se han cubierto enseguida las 55 plazas ofertadas?
R.- Están cubiertas, sí. Hay mucha lista de espera; es posible que haya algún ajuste por algún alumno con nota muy elevada que decida cambiar a una facultad pública, pero tendríamos suficientes alumnos en lista de espera para cubrir perfectamente las 55 plazas. Una vez se hizo el primer examen ya había muchísimas más personas inscritas que plazas disponibles, más del triple; así que no ha habido ningún problema.
Estamos dando la oportunidad a gente con vocación, que es lo que realmente vamos a necesitar en un futuro: médicos vocacionales
P.- ¿Cómo es el examen que han tenido que hacer los alumnos para entrar en Medicina en Beato Luis Belda?
R.- Es un examen basado fundamentalmente en Biología y Química de primero de bachillerato, más un examen de inglés. Son un 30% ese examen más un 5% un examen en inglés y el 60% son las notas de primer de bachiller ¿Eso por qué? Porque el proceso de acceso se hace antes de que los alumnos finalicen segundo de bachillerato y realicen la EBAU, tal como hacen otras facultades como la Universidad de Navarra o la UIB. Con esa nota, las 55 mejores puntuaciones son las que han sido admitidas.
P.- No hay nota de corte, pero para hacerse una idea, ¿cuál es la nota del último alumno que ha entrado?
R.- No dispongo de los datos exactos pero la gran mayoría son notas excelentes. Es verdad que las públicas exigen prácticamente todo sobresaliente; y hay gente absolutamente válida, con una tremenda vocación, que tiene alguna nota notable. Con esto estamos dando la oportunidad a gente con vocación, que es lo que realmente vamos a necesitar en un futuro: médicos vocacionales.
P.- Decía también que van a tirar de profesores de la privada que también son muy válidos. Desvele algunas caras conocidas que darán clase.
R.- Por ejemplo, tenemos a jefes de radiología y neurorradiología como Esther de Luis Pastor; cirujanos generales como Javier Mulet; el director de radiología de la Clínica Juaneda, Víctor Ruiz Perona; anestesistas de Juaneda como Federico Carabot; o la directora de laboratorio de Juaneda Laura García Ferragut. Hay muchos más profesionales de primer nivel de la sanidad privada.
P.- ¿Y usted también dará clase en el CEU?
R.- Yo soy responsable de una asignatura de primero muy interesante que se llama Medicina Integrada. No es una clase magistral típica, sino que aplicamos conocimientos de fisiología, anatomía y biología celular a cinco casos clínicos reales mediante debates y al final tendrán que hacer presentaciones en público; y eso será valorado por competencias. Estamos abriendo nuevas vías de docencia. El CEU San Pablo ya la inició el año pasado y nosotros la vamos a replicar. También impartiré fisiología renal en enfermería y el año que viene en Medicina, y nuevas tecnologías e inteligencia artificial, compartiendo con otro profesor en Enfermería.
P.- ¿Hay prácticas desde el primer curso?
R.- Hay prácticas desde el primer día. En la planta baja del edificio del Riskal están a punto de finalizar las obras de todos los laboratorios de prácticas de anatomía, fisiología, histología y biología celular. Además, uno de los puntos fuertes que replicaremos del CEU San Pablo, que se va a replicar en Beato Luis Belda, es el gran hospital de simulación, un edificio entero de 24.000 metros cuadrados, con muñecos y maniquíes de todo tipo donde los alumnos pueden practicar intubaciones, partos o cesáreas sin ningún riesgo para los pacientes antes de pisar un hospital real. Esto se utilizará de forma multidisciplinar en enfermería, fisioterapia, psicología y medicina. Bernardino Comas, jefe de urgencias de Son Espases, será el responsable de todas las prácticas y se encargará de toda la organización.
P.- ¿Y con qué centros e instituciones sanitarias se canalizarán las prácticas clínicas?
R.- El convenio es con las Clínicas Juaneda, y se está trabajando para llegar a un acuerdo con tres centros de salud del sistema público a través del IB-Salut. Además, los fisioterapeutas dispondrán del Club Deportivo Mallorca para realizar sus prácticas.
P.- La UIB hizo un comunicado pidiendo la exclusividad para hacer las prácticas clínicas en la sanidad pública, incluso el rector afirmó que no había espacio para una universidad más. ¿Qué responde a eso?
R.- Es normal que la universidad pública defienda su terreno y me parece absolutamente lógico; deben tener preferencia porque han llegado antes y eso hay que respetarlo. Ahora, de ahí a decir que está todas las plazas copadas... En mi hospital, el Hospital Son Llàtzer, he visto muy pocos alumnos rotando, la verdad. Me extrañaría que llegáramos a un grado de saturación competitiva con ellos. En cualquier caso, hoy en día nuestra realidad es el convenio con la Clínica Juaneda.
Me parece lógico que la UIB tenga preferencia, ahora, de ahí a decir que está todas las plazas copadas...En Son Llàtzer, he visto muy pocos alumnos rotando
P.- Para desmontar los prejuicios sobre la universidad privada, ¿habrá becas para los alumnos que no pueden permitírselo?
R.- Uno de cada cuatro alumnos dispondrá de una ayuda económica para pagar sus estudios. El CEU San Pablo es una fundación sin ánimo de lucro y tiene mucho interés en que el tema económico no sea un impedimento para los alumnos con vocación y capacidad.
P.- ¿Cómo se integrará la lengua catalana dentro de los estudios de Medicina?
R.- La lengua oficial de las clases es el castellano, aunque eso no significa que se pueda utilizar el mallorquín si alguien lo considera oportuno. El idioma no debería ser un problema en absoluto; en mi servicio de la sanidad pública tenemos médicos de Cuba, Guatemala o Argentina a los que sus pacientes les hablan en mallorquín y se entienden. El año que viene, además, probablemente abriremos una línea en inglés para dar un enfoque más internacional.
P.- Visualice dentro de 10 años: ¿qué legado quiere que deje esta primera promoción del CEU?
R.- Visualizo gente preparada, con excelencia, pero también con una gran dimensión de vocación muy fuerte y servicio a la sociedad, que no busquen sólo el beneficio propio. Gente con ganas de seguir investigando, y algunos de ellos hagan los cursos de doctorado.
P.- Primer día de curso el 7 de septiembre, ¿qué consejo les va a dar a sus alumnos?
R.- Con la presencia de la inteligencia artificial, que nos dota de información instantánea, pero habrá algo que diferenciará siempre a un médico de otro: es tener criterio clínico. Tú puedes tener toda la información estará ahí pero tendrán que tener un criterio adecuado para la toma de decisiones y saber comunicar bien con los pacientes; y todo eso es lo que trabajaremos durante estos seis años. Criterio médico. Y desde luego, la vocación.
P.- Para terminar, ¿considera que este campus biosanitario es un revulsivo para Baleares?
R.- Totalmente. Baleares ha estado casi todo orientado al turismo, y la llegada de una universidad con un campus biosanitario amplía los horizontes y diversifica nuestra economía, por eso el Govern balear lo apoya intensamente. Es un proceso estratégico, genera puestos de trabajo, conocimiento e investigación. ¿Quién sabe lo que llegará a generar? Y creo que la competencia es muy buena. Seguro que competir con la pública será buenísimo porque te obliga a no dormirte en los laureles y, aunque incomode al principio, se darán cuenta de que ayudará a mejorar constantemente. No se puede tener miedo a que te salga un un competidor. Si vienen más universidades, competiremos y veremos quién lo hace mejor y sacaremos nuestros proyectos adelante.