Una de las enfermeras que se trasladan en bici a las casas de los pacientes
Salud sobre ruedas
Enfermeras a pedales para sobrevivir al calvario de aparcar en Ciudadela (Menorca)
El centro de salud Canal Salat incorpora cuatro bicicletas recuperadas por la Policía Local para agilizar las visitas a domicilio
Las enfermeras del centro de salud Canal Salat de Ciudadela, en Menorca, empiezan la jornada preparando el material sanitario, la documentación y la relación de domicilios que tendrán que visitar. Hasta hace poco, salir del centro implicaba también coger el coche o echarse a andar, pero desde hace relativamente poco, el automóvil se queda en PAC. La Policía Local ha cedido a Canal Salat cuatro bicicletas recuperadas del depósito municipal y las enfermeras han empezado a utilizarlas en los trayectos que lo permiten. Hablamos de una ciudad que se presta a ello: las distancias son cortas y la orografía no plantea grandes dificultades. Pero el motivo es, sobre todo, bastante más prosaico. Quien tiene que enlazar varios domicilios en una mañana sabe que llegar en coche no significa necesariamente haber llegado. Falta aparcar, y en algunas zonas de la ciudad encontrar un hueco puede llevar más tiempo del previsto.
De hecho, el aparcamiento se ha convertido en un contratiempo especialmente incómodo para los profesionales que prestan asistencia domiciliaria. No basta con llegar hasta la calle del paciente. En determinadas zonas de la ciudad menorquina, explican las propias enfermeras, estacionar resulta complicado y obliga a dar vueltas, alejarse del domicilio y completar a pie un trayecto que, sobre el mapa, podía parecer breve. El problema se multiplica cuando la operación se repite varias veces durante una jornada. Canal Salat supera la treintena de visitas domiciliarias al día y en 2025 sus profesionales realizaron más de 4.500. De ellas, 3.316 correspondieron a Enfermería y cerca de un millar a los médicos.
Canal Salat promueve un proyecto pionero de movilidad sostenible
Son desplazamientos que difícilmente pueden suprimirse. Entre sus destinatarios figuran pacientes encamados o con una movilidad tan reducida que no pueden acudir al centro de salud, de ahí que sea el sanitario quien se desplaza con el material necesario para realizar analíticas, curas o prestar la atención que requiera el enfermo. Y ahí unos minutos empleados en encontrar estacionamiento empiezan a pesar.
La respuesta ha llegado desde el depósito de la Policía Local. Cuatro bicicletas recuperadas y acondicionadas han sido cedidas al centro de salud para que sus profesionales puedan utilizarlas cuando el itinerario lo aconseje. No pretenden sustituir al coche en todas las salidas —la distancia, el material que deba transportarse o las circunstancias de cada visita seguirán condicionando el medio de transporte—, pero sí resolver los trayectos urbanos en los que conducir acaba resultando menos práctico que pedalear.
Plan piloto
Ciudadela ofrece unas condiciones particularmente propicias para comprobar si el sistema funciona. Su orografía facilita el uso de la bicicleta y buena parte de los recorridos dentro del núcleo urbano son asumibles sobre dos ruedas. La Gerencia del IB-Salut en Menorca seguirá ahora la experiencia de Canal Salat para valorar si la fórmula puede trasladarse a otros centros sanitarios, aunque las características de cada población obligarán a estudiar cada caso.
De momento, las cuatro bicicletas ya forman parte del equipo sanitario del centro. ¿Un problema? Pues una solución sobre ruedas.