Monumento a Vicente Ferrer Guasch en Sant Joan de la Labritja, Ibiza
Historia
La resurrección del sacerdote Vicent Ferrer Guasch
Sobrevivió a un fusilamiento masivo en el Castell de Ibiza; el papa beatificará en octubre a los 20 curas asesinados en la Guerra Civil en las Pitiusas
La Catedral de Ibiza celebrará el próximo 17 de octubre la ceremonia de beatificación de 20 sacerdotes asesinados en la isla durante la ocupación republicana de 1936. Hay un cura que fue fusilado, pero no está en la lista porque se salvó de manera totalmente milagrosa, incomprensible. Una carambola de esas que suenan increíbles. Es el sacerdote Vicent Ferrer Guasch, que llegó a recibir el tiro de gracia en la cara, se partió una pierna y luego se escondió una semana en una cueva. Su historia es dramática, pero sobrevivió para contarlo.
En los primeros días de la Guerra Civil, Ibiza y Formentera fueron una excepción en el mar de la violencia desatada en toda España. Mientras en Mallorca y Menorca se multiplicaban los asesinatos de uno y otro bando, el comandante Juli Mestre Martí, partidario del golpe, consiguió mantener la isla limpia de sangre. Ordenó la detención de izquierdistas, pero rechazó todo tipo de violencia.
El primer muerto se registró la noche del 7 de agosto de 1936 en Formentera. Ese día, las milicias antifascistas de Cataluña y Valencia desembarcaron en la isla y fusilaron al sacerdote Juan Torres Torres, ibicenco de solo 24 años. Al día siguiente, tuvo lugar la primera víctima de Ibiza, también otro cura, Antonio Tur Costa, de 33 años, el cual se había enfrentado a los milicianos con las armas en la mano. El anarquista Tòfol Pons revela en sus memorias lo que ocurrió: «Llegamos a San Carlos y en la plaza de la iglesia fuimos recibidos a tiros de escopeta. Hubo un fuerte tiroteo y al final se sorprendió a los francotiradores: era el cura y su padre. Fueron fusilados enseguida en la misma plaza. El cura era alto y fuerte; su padre era pequeño y delgado».
Diario Ahora, agosto de 1936
Tras la conquista de las Pitiusas, los republicanos detuvieron a unas 150 personas, sobre todo terratenientes, militares y sacerdotes, y los encerraron en el Castell de Dalt Vila. Allí sufrirían un fusilamiento masivo el 13 de septiembre de 1936 como venganza por un bombardeo fascista italiano. Varios milicianos apostaron ametralladoras y obligaron a todos a salir al patio. El pánico provocó escenas aterradoras. Los pocos que se libraron saltaron por la muralla hacia el acantilado y se rompieron las piernas. En total, hubo 93 muertos.
El patio del Castell quedó plagado de cadáveres. El sacerdote Vicent Ferrer Guasch, alias Cama, había recibido un disparo y estaba tendido, todavía con vida, bajo los cadáveres. Uno de ellos era el de su propio hermano Pep, también religioso. La sangre de sus compañeros le caía encima cuando un miliciano remató al padre Vicent con un tiro de gracia. La bala le atravesó la cara. Entró por la mejilla y le dislocó para siempre la mandíbula.
Según la investigación de José Miguel L. Romero y Josep Àngel Costa, el sacerdote esperó varias horas, desangrándose por las dos heridas de bala, hasta que el recinto se quedó vacío. Después, saltó por la muralla y en la caída se rompió la tibia y el peroné. Se escondió en una cueva sin comida ni agua, rodeado de enemigos. En ese momento, cuando todo parecía perdido, apareció de casualidad un campesino de su pueblo y le asistió a escondidas. Así aguantó durante una semana hasta que el 20 de septiembre los nacionales reconquistaron Ibiza y pudo ir al hospital. Su reaparición dejó asombrados a todos. Hacía tiempo que lo daban por muerto.
Vicent Ferrer volvió después a sus labores pastorales. Ofició misa toda la vida en la iglesia de Sant Joan de Labritja con una voz ronca muy característica debido a aquel disparo. La herida también le afectó a la vista y de mayor se quedó ciego. Murió en 1986, a la edad de 80 años. Desde 2007 hay un monumento a su memoria en la puerta de la parroquia.
Milicianos llevan detenido a un sacerdote en las calles de Ibiza capital. Muy posiblemente se trata de Antonio Roig Guasch. La foto se publicó en la revista falangista mallorquina Aquí Estamos. Indicaron que el negativo lo portaba un miliciano antifascista muerto en Porto Cristo (Mallorca)
Según el libro Els Morts, en la masacre del Castell había 22 sacerdotes y solo sobrevivieron cuatro: Juan Prats Rosselló, Mariano Ferrer Sala, José Ferrer Marí y Vicente Ferrer Guasch. Los otros 18, más dos asesinados en otros lugares, son los nuevos beatos de Ibiza y Formentera que ha aprobado el Papa León XIV. Sus nombres son los siguientes:
1. Juan Torres Torres
2. Antonio Tur Costa
3. Antonio Roig Guasch
4. José Tur Bennassar
5. Miguel Planells Tur
6. José Ramón Escandell
7. Joaquín Cirer Sala
8. José Riera Bonet
9. Antonio Cardona Vingut
10. José Torres Torres
11. Mariano Roig Marí
12. José Ferrer Guasch
13. Antonio Marí Torres
14. Ignacio Serra Riera
15. Antonio Ramón Orvay
16. Mariano Escandell Roig
17. Miguel Riera Bonet
18. Andrés Tur Tur
19. José Tur Ferrer
20. José Serra Ribas