La presidenta Prohens, este viernes en su comparecencia extraordinaria
Inmigración ilegal
Prohens acorrala a Sánchez por la alerta migratoria: «¿Qué hizo el Gobierno mientras Baleares estaba en riesgo?»
La presidenta de Baleares da una rueda de prensa de urgencia para escenificar su enfado y preocupación tras decir Sánchez que el informe policial que manejaban atañía a las costas de la Península y Baleares, no Ceuta
La presidenta de Baleares exige explicaciones al presidente de España, después de que Sánchez declarase este jueves en el Congreso de los Diputados que el informe policial que alertaba de llegadas masivas se refería a las costas sur de la Península y Baleares, no a Ceuta. Pretendía cerrar así la polémica por la ciudad autónoma pero ha acabado abriendo una grieta con otras autonomías. Con Baleares la primera.
Así pues, la líder del Ejecutivo autonómico no ha dejado transcurrir ni 24 horas y ha convocado a la prensa de manera excepcional para escenificar su enfado y preocupación.
Prohens exige saber qué conocía exactamente el Gobierno, desde cuándo disponía de esa información y, especialmente, qué hizo después de recibirla. Para la presidenta, el asunto adquiere una dimensión todavía mayor después de que el propio Sánchez situara a Baleares entre los territorios afectados por aquellas advertencias.
El principal reproche del Govern no se limita, por tanto, a la existencia del informe. La cuestión que Prohens coloca ahora en el centro del debate es por qué ninguna institución de las Islas tuvo conocimiento de una alerta relacionada directamente con el archipiélago. Si el Ejecutivo central disponía de información que apuntaba a un riesgo elevado de incremento de las llegadas por vía marítima, sostiene la presidenta, Baleares debería haber sido advertida y haber podido prepararse ante ese escenario.
¿Qué hizo el Gobierno?
De ahí que Prohens reclame conocer con detalle la respuesta desplegada desde Madrid. Quiere saber si se reforzaron los dispositivos de vigilancia marítima, si se incrementaron los efectivos de las fuerzas de seguridad o si se pusieron en marcha actuaciones extraordinarias para anticiparse a una eventual intensificación de las rutas hacia las Islas. También pregunta si el Gobierno trasladó la alerta a las instituciones comunitarias y si llegó a plantearse la intervención de Frontex, la agencia encargada de apoyar la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea.
Pero hay un elemento que añade tensión política al episodio: las fechas. Según ha expuesto Prohens, el Gobierno ya disponía de la advertencia antes del 30 de julio. Solo un día antes, el 29, Pedro Sánchez estuvo en Mallorca y mantuvo un encuentro de aproximadamente una hora con la presidenta en el Consolat de la Mar, antes de acudir a su audiencia con el Rey en el Palau de l'Almudaina.
Una reunión ¿para nada?
Es precisamente aquella reunión la que Prohens recupera ahora para cargar contra el Ejecutivo. Según su versión, Sánchez no hizo ninguna referencia a una alerta que afectaba a las costas baleares. Más aún, la conversación sobre inmigración habría discurrido en sentido contrario. La presidenta asegura que el jefe del Gobierno le trasladó entonces que los flujos migratorios evolucionaban favorablemente, mientras ella defendió que los datos que manejaba Baleares apuntaban hacia otra dirección.
Prohens sostiene que ya advirtió durante aquel encuentro del crecimiento de las llegadas y de la posibilidad de que las Islas terminaran enfrentándose a cifras cada vez más elevadas. Por eso, las declaraciones pronunciadas ahora por Sánchez en el Congreso han provocado una reacción inmediata en el Consolat. La pregunta que plantea el Govern es meridiana: si existía una advertencia previa sobre Baleares, ¿por qué no se comunicó durante una reunión en la que precisamente se abordó la situación migratoria?
Prohens exige información y medios
Ha anunciado que se dirigirá formalmente a Sánchez para solicitar la información disponible sobre aquella alerta y las actuaciones adoptadas posteriormente. Su intención es conocer qué organismos fueron informados, qué decisiones se tomaron y qué recursos adicionales se movilizaron para hacer frente al riesgo detectado.
Al mismo tiempo, el Ejecutivo balear aprovecha la polémica para insistir en una reivindicación que viene planteando ante Madrid: un dispositivo específico para las Islas. Prohens reclama un aumento extraordinario de los medios humanos destinados al control de la frontera marítima y una estrategia adaptada a la presión que soporta el archipiélago.
En esa estrategia quiere implicar también a Europa. El Govern plantea solicitar una presencia permanente de Frontex en Baleares, bajo la premisa de que las Islas forman parte de la frontera sur de la Unión Europea y que, por tanto, la gestión de las llegadas no debería abordarse únicamente como un problema autonómico o estatal.
Para Prohens, además, la respuesta debe comenzar antes de que las embarcaciones alcancen las costas. La presidenta sostiene que la gestión se vuelve mucho más compleja una vez producida la entrada irregular, especialmente en lo relativo a los procedimientos posteriores y al retorno de los migrantes. Por eso insiste en concentrar los esfuerzos en la vigilancia y la prevención.