Coche accidentado
Sucesos
Un conductor borracho arranca un semáforo e intenta huir con el coche destrozado
El joven, de 28 años, dio 0,84 en la prueba de alcoholemia y apenas pudo avanzar tras el accidente porque el impacto dañó una rueda y la dirección
Un conductor de 28 años acabó la madrugada del pasado jueves con el coche destrozado y denunciado por la Policía Local de Palma después de protagonizar un aparatoso accidente en la calle Aragó. El joven, que conducía borracho, perdió el control del turismo cuando realizaba un giro, se llevó por delante un semáforo y, pese al fuerte impacto, todavía intentó marcharse del lugar. No llegó muy lejos. El propio estado en el que quedó el vehículo, con graves daños en una de las ruedas y en la dirección, hizo imposible la huida.
El accidente ocurrió sobre las cuatro y media de la madrugada, en el cruce de Gabriel Maura con Aragó. El turismo circulaba por Gabriel Maura y, al llegar a la intersección, su conductor inició el giro a la izquierda para entrar en Aragó. En ese momento perdió el control y la parte delantera derecha del coche impactó violentamente contra un semáforo situado a la altura del número 40. El golpe fue de tal intensidad que derribó la señal y dejó el vehículo seriamente dañado.
Pese al estado en el que había quedado el coche, el conductor ebrio intentó abandonar inmediatamente el lugar del accidente. El intento, sin embargo, duró muy poco. El impacto había afectado de lleno a la rueda delantera derecha y al sistema de dirección, además de causar importantes destrozos en el parachoques, la aleta y la puerta. El turismo apenas pudo avanzar y terminó inmovilizado frente al número 41 de la calle Aragó, a muy poca distancia del semáforo contra el que acababa de chocar.
Una patrulla nocturna de la Policía Local acudió al lugar y los agentes comprobaron rápidamente que el joven presentaba claros síntomas de haber bebido. La prueba de alcoholemia confirmó que se había puesto al volante borracho: dio 0,84 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, más de tres veces el límite administrativo general y por encima de la tasa a partir de la cual la conducción bajo los efectos del alcohol puede constituir delito.
El conductor quedó imputado por un delito contra la seguridad vial y el caso fue trasladado a la Sala de Atestados para tramitar las diligencias que serán remitidas al juzgado de guardia.