Manifestación contra la ampliación del aeropuerto de Ibiza
Palma e Ibiza salen a la calle contra la ampliación de sus aeropuertos y mandan a Aena «a la trena»
Cientos de personas secundan las marchas bajo el lema 'Ni más ampliación, ni más promoción'
Cientos de personas han secundado este domingo en Palma una manifestación convocada por plataformas ecologistas y contrarias al modelo turístico actual, exigiendo un frenazo rotundo a la ampliación del aeropuerto de Son Sant Joan y a las políticas de promoción exterior del Govern. La organización de las protestas ha cifrado la asistencia en 4.500 personas en Ibiza y 3.000 en Palma.
Bajo lemas como Ni más ampliación, ni más promoción, la marcha ha partido desde la Delegación del Gobierno en Baleares hasta finalizar frente al Consolat de Mar, en Palma. Los organizadores han aprovechado la protesta para criticar la gestión aeroportuaria y denunciar una supuesta incoherencia institucional en la apertura de nuevas rutas internacionales hacia destinos como Abu Dabi o Canadá.
El rechazo a los planes de Aena ha resonado en dos puntos del archipiélago. Ibiza ha vivido su propia marea de protesta también con una marcha impulsada por la Associació Joves d’Eivissa (AJE) que ha arrancado puntualmente a las 18.00 horas desde el paseo de s’Alamera.
Con el apoyo de una tradicional canción payesa empleada como reclamo para movilizar a la ciudadanía, la convocatoria ha evidenciado un rechazo transversal —entre partidos, entidades y sociedad civil— ante el temor de que la ampliación aeroportuaria dispare la masificación turística por encima de los límites actuales.
Pilar Costa en la manifestación de este domingo en Ibiza contra la ampliación del aeropuerto de Aena
Se han podido ver carteles como «Aena a la trena», «Basta de jets privados» o «Tenemos lo que nos merecemos». Entre los manifestantes se dejó ver a la diputada socialista en el Parlamento balear Pilar Costa, manifestándose frontalmente contra unos planes de expansión impulsados por una Aena cuya mayoría accionarial depende directamente del Gobierno central de Pedro Sánchez.
La movilización se produce pocos días después de que trascendieran las proyecciones de inversión y el repunte de pasajeros contemplados en el documento DORA III, que apunta a la cifra de 50 millones de viajeros en los aeropuertos del archipiélago para el año 2031.
El portavoz de la plataforma convocante en Palma, Pere Joan Femenia, ha advertido de un inminente «colapso» climático y estructural, acusando directamente a Aena de falsear la realidad y recordando que el límite de 66 operaciones aéreas por hora en Palma se ha rebasado en 18 ocasiones.
Entre las principales reivindicaciones de los manifestantes figuran la reducción del número de vuelos, el freno a la aviación privada y la aprobación de una ley de cogestión aeroportuaria. En este sentido, Femenia ha recordado que en 2025 se registraron 23.000 vuelos privados en el conjunto de Baleares. También ha acusado a Aena de mentir y ha señalado que en 18 ocasiones se ha superado el límite de 66 vuelos por hora en el aeropuerto de Palma.
Manifestación de este domingo en Palma contra la ampliación del aeropuerto de Son Sant Joan EUROPA PRESS 20/9/2026
Contra los vuelos nocturnos
Los participantes han expresado igualmente su solidaridad con los vecinos afectados por la actividad aeroportuaria, entre ellos los residentes de la Colònia de Sant Jordi, y han reclamado el fin de los vuelos nocturnos.
«No puede ser que después de la medianoche sigan pasando aviones por encima de nuestras casas», ha afirmado Femenia durante su intervención antes del inicio de la marcha.
La manifestación ha contado con la participación de representantes de Més per Mallorca, Podemos y Coalició per Mallorca. También ha asistido el exvicepresidente del Govern Juan Pedro Yllanes.
Por su parte, desde Aena se insiste en desvincular la remodelación de un aumento operativo: la compañía sostiene que las obras no incrementarán la capacidad del campo de vuelos ni elevarán el tope de despegues y aterrizajes por hora. La intervención, defienden, responde estrictamente a la necesidad de reorganizar los flujos de pasajeros entre zonas Schengen y no Schengen, así como de dar cumplimiento a los exigentes estándares de la normativa europea de seguridad.