El ministro y la secretaria de Estado de Seguridad
El PP aprieta a Interior por la crisis de las pateras en Baleares y exige que 'la dos' de Marlaska dé la cara en el Congreso
La secretaria de Estado de Seguridad, mallorquina, está en el punto de mira de los cargos autonómicos y nacionales del grupo popular: «Formentera no es Ceuta, pero cada vez se le parece más»
El PP balear saca toda la artillería contra el Gobierno a cuenta de la crisis (histórica) migratoria. Nunca antes el archipiélago había recibido tantas pateras con tantos inmigrantes, y nunca antes los servicios de atención de menores se habían visto tan sobrepasados con la asunción de centenares de jóvenes extranjeros llegados desde Argelia. Ya avisó la presidenta balear Marga Prohens que la inmigración ilegal iba a ser columna vertebral de este último curso antes de elecciones y la coreografía ya ha empezado. Mientras este viernes, la presidenta anunciaba una segunda reunión en Bruselas para forzar la activación de Frontex (la Guardia de Fronteras y Costas europeas), los diputados del PP balear han puesto rumbo a Formentera para señalar directamente a Interior y más concretamente, a la número dos del ministro Fernando Grade-Marlaska, la mallorquina Aina Calvo.
Los populares han pedido la comparecencia de la secretaria de Estado de Seguridad en la Comisión Mixta sobre Insularidad para que explique qué está haciendo el Gobierno ante la escalada de llegadas y contra las mafias que mueven la ruta entre Argelia y Baleares. Los ibicencos José Vicente Marí y Miquel Jerez han escenificado el anuncio desde el cementerio de pateras de es Cap, en Formentera, la isla donde más se nota el salto migratorio de los últimos años debido a sus dimensiones y su falta de infraestructuras. Allí han denunciado la falta de agentes -falta de medios de Policía Nacional y Guardia Civil- y unas condiciones que consideran ya «muy precarias».
Los informes de Sánchez
La petición de comparecencia de Calvo abre otro flanco al Gobierno. El PP lleva semanas detrás de los informes que Pedro Sánchez puso sobre la mesa el día que compareció por Ceuta y en los que, como él mismo dijo, se advertía del riesgo de que aumentaran las llegadas a Baleares. Los populares quieren esos papeles. Quieren saber qué decía Interior, desde cuándo manejaba esa información y, sobre todo, qué hizo después. «Sánchez, para evitar su responsabilidad, esgrimió alegremente informes utilizando el drama que vivimos en Baleares y nadie da explicaciones de nada, es una vergüenza», arremete Marí Bosó.
El diputado ha puesto cifras a esa escalada: de 250 inmigrantes irregulares en 2018 a unos 8.000 entre 2025 y lo que va de 2026, según los datos aportados por el PP. Marí acusa al Ejecutivo de «mirar hacia otro lado» y de acabar beneficiando con su política a las mafias que trafican con personas en el Mediterráneo.
Formentera, el talón de Aquiles
Formentera es, sin duda, la isla que más está sufriendo la embestida del fenómeno migratorio. Una isla de unos 12.000 habitantes que, según las cifras expuestas este viernes por el PP, ha recibido 2.700 personas en patera durante 2026. «Formentera no es Ceuta, pero cada vez se le parece más», resume Jerez.
El senador ha señalado también una de las derivadas que más preocupa al Govern y a los consells: los menores. Formentera tiene actualmente más de 250 menores tutelados, según expuso, con la capacidad de acogida sobrepasada y una factura que termina recayendo sobre las administraciones insulares. Ahí está otra de las batallas que el PP quiere llevar contra Moncloa. Jerez sostiene que el Estado controla inmigración y fronteras, pero que son consells y ayuntamientos los que acaban gestionando —y pagando— buena parte de las consecuencias cuando las pateras llegan a tierra. "Se les pide que gestionen las consecuencias mientras el Gobierno no está a la altura en la gestión de las fronteras», reprochó.
El presidente del PP de Formentera, Hugo Martínez, ha ido todavía más allá y apunta directamente contra la representación del Gobierno en las Islas. Acusa de «dejadez» al delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez, y a la directora insular, Raquel Guasch, de quienes ha dicho que «no están ayudando ni en lo más básico».
El PP balear ha decidido así repartir la presión. Prohens, en Bruselas. Sus diputados en Madrid y Formentera, con las pateras amontonadas en es Cap, como escaparate de una crisis migratoria que los populares quieren colocar en primera línea política hasta las elecciones.